Con el obstrucción del primer trimestre del 2026, miles de contribuyentes españoles se enfrentan nuevamente al calendario fiscal de la Agencia Estatal de Suministro Tributaria (AEAT).
El proceso fiscal de este año nuevamente incluye la afirmación del Maniquí 721, utilizado para informar las tenencias (fuera de España) de bitcoin (BTC) y criptomonedas del año pasado. Y una de las dudas que tienen los inversionistas es si deben repetir el proceso de afirmación de sus activos en el extranjero.
En ese sentido, la reglamento técnica abre una ventana de alivio. No todos los que declararon en 2025 están obligados a hacerlo en 2026.
Según las directrices de la AEAT, la presentación del Maniquí 721 en abriles sucesivos no es cibernética. La norma establece que la obligación solo persiste si el saldo conjunto de las criptomonedas en el extranjero, valorado en euros a 31 de diciembre, experimenta un incremento superior a 20.000 euros respecto a la afirmación presentada en 2024, la cual debió ser veterano a los 50.000 euros en criptomonedas.
Esto significa que la afirmación fija delante Hacienda solo se actualiza cuando el crecimiento patrimonial es significativo.
Si un sucesor de bitcoin en España informó en 2025 una tenencia valorada en 60.000 euros y, conveniente a las fluctuaciones del mercado o compras moderadas, su saldo al obstrucción de este entrenamiento es de 75.000 euros, queda exento de presentar el maniquí este año. Incluso, si el monto se superó en algún punto del 2025, pero al 31 de diciembre volvió a estar por debajo del ganancia, la posición no es reportable delante Hacienda.
El Maniquí 721 es una afirmación informativa obligatoria en España que exige a los residentes fiscales detallar la tenencia de criptomonedas situadas en el extranjero. Es proponer, en exchanges como Binance, KuCoin, ByBit o Coinbase. Pero solo se hace cuando su valencia conjunto supere los 50.000 euros. Adicionalmente, en este maniquí no se declaran los activos digitales almacenados en exchanges registrados en España o las criptomonedas que estén bajo autocustodia.
La reglamento entró en vigor en enero de 2024 (para informar sobre el entrenamiento 2023) como una escisión del antiguo Maniquí 720. El fin es que la Agencia Tributaria tenga un control específico sobre los activos digitales fuera del paraje doméstico, como ha reportado CriptoNoticias.
La ganga de bitcoin y el obstrucción de cuentas se debe resolver
Existe, no obstante, un tablado donde el valencia de las tenencias de bitcoin y criptomonedas en exchanges extranjeros pasa a un segundo plano. Esto es la agonía de la titularidad de esos activos digitales.
Esto implica que si un sucesor de bitcoin y criptomonedas en España vendió la totalidad de sus activos, cerró su cuenta en un exchange extranjero o transfirió sus fondos a una wallet de autocustodia ayer del 31 de diciembre de 2025, debe informar de ello obligatoriamente delante la Hacienda de España.
La AEAT es tajante al respecto. Indica que solo se debe resolver la anulación de titularidad de aquellas monedas digitales que fueron objeto de afirmación previa.
Incluso en casos de reinversión inmediata, la reglamento tiene matices. Si la agonía de la titularidad se produce por la traspaso de un activo para comprar otro, que incluso esté en el extranjero, solo se deberán resolver los saldos finales a 31 de diciembre. Lo que simplifica el proceso para los operadores activos.
Si no se declara el Maniquí 721 hay sanciones
A pesar de que el 721 es un maniquí informativo que no conlleva un suscripción directo de impuestos, a diferencia del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el incumplimiento sí tiene consecuencias monetarias y legales.
Las sanciones por no presentar el Maniquí 721, o hacerlo de forma incompleta o fuera de plazo, oscilan actualmente entre los 150 y 300 euros. Ello dependiendo de qué tan pesado sea el error y de si el sucesor corrige la situación por cuenta propia ayer de que Hacienda lo reclame.
Por ello, para los inversores en activos digitales, la transparencia es la mejor táctica. Como recuerda el economista Jesús Lorente, el CEO de la firma especializada en fiscalidad de criptomonedas CL Cripto, esto es crucial porque Hacienda quiere conocer que ya no se tienen esos activos fuera de su radar.
En presencia de la proximidad del 31 de marzo, los usuarios de plataformas como Binance, Kraken o Coinbase deben revisar sus extractos a obstrucción de año y contrastarlos con su afirmación de 2025 para determinar si han cruzado el comienzo de los 20.000 euros o si han extinguido posiciones que deban ser reportadas.



