En un comunicado flamante, la Comisión de Bolsa y Títulos (SEC) de los Estados Unidos anunció la creación de la Pelotón de Ciberseguridad y Tecnologías Emergentes (CETU), la cual se enfocará en combatir los delitos cibernéticos y proteger a los inversionistas, asegurando, según el presidente fugaz Mark T. Uyeda, que sus esfuerzos no impidan el crecimiento de la innovación.
El equipo, dirigido por Laura D’Allaird, estará compuesto por en torno a de 30 especialistas en fraude y abogados de varias oficinas del organismo. Según Mark T. Uyeda, «la nueva mecanismo complementará la laboreo del Rama de Trabajo liderado por la comisionada Hester Peirce». Adicionalmente, el presidente fugaz resaltó: «No solo protegerá a los inversionistas, sino que asimismo facilitará la formación de renta y la eficiencia del mercado, despejando el camino para el crecimiento de la innovación».
Laura D’Arlaird es una defensora radiada en Washington DC, con una destacada carrera en la Comisión de Bolsa y Títulos de EE. UU. De acuerdo con su página de LinkedIn, hoy en día ocupa el cargo de Jefa Conjunta de la Pelotón de Criptoactivos y Ciberseguridad. Anteriormente, se desempeñó como asesora del Comisionado Jaime Lizárraga y del Director de Ejecución en el radio de Ciberseguridad en el interior de la misma institución.
Entre las responsabilidades de la CETU se incluyen la prevención de fraudes relacionados con tecnologías emergentes, como la inteligencia químico, delitos vinculados con las criptomonedasel cumplimiento de las normativas de ciberseguridad por parte de las entidades reguladas, al igual que el monitoreo del uso de redes sociales y la dark web, entre otras acciones.
Si correctamente el uso de criptomonedas en actividades ilícitas ha sido una preocupación constante para reguladores y gobiernos, los datos recientes muestran que este tipo de crímenes no son tan elevados como muchas autoridades creen. De hecho, según Chainalysis, en 2023 las transacciones delictivas con criptoactivos cayeron un 65% respecto al año antecedente, mientras que los ingresos de los estafadores se redujeron en un 77%. Esto refuerza que los criminales siguen prefiriendo el plata fíat para cometer delitos como el lavado de plata y la financiación del terrorismo.
No obstante, el papel de las criptomonedas en la seguridad sigue siendo un armamento de doble filo. Aunque Bitcoin y otras redes descentralizadas no son completamente anónimas, la opinión pública ha sido llevada a creer lo contrario. La trazabilidad de los movimientos financieros ha permitido a las autoridades rastrear fondos y atrapar criminales como Alex Mashinsky, ex-CEO de Celsius Network, quien fue arrestado por fraude y manipulación de mercado tras ocultar la verdadera situación financiera de su plataforma ayer de su colapso.
Sin requisa, esto asimismo plantea un dilema para los usuarios legítimos: ¿cómo pueden proteger su privacidad y evitar la vigilancia excesiva? ¿El expansión de herramientas más avanzadas podría convertirse en un nuevo punto de conflicto con los reguladores? Estas son interrogantes que merecen ser debatidas, especialmente en un momento en que la regulación del sector no para de cazar nuevos matices.
La creación de esta mecanismo refleja el enfoque colaborativo y transparente que la compañía de Trump prometió aplicar en el ámbito de los criptoactivos. Es un enfoque que se alinea con el trabajo conjunto del congregación liderado por la comisionada Hester Peirce, quien ha prometido distanciarse de la logística antecedente de la SEC bajo la gobierno de Gary Gensler, la cual fue criticada por su enfoque persecutorio y descuido de claridad.
Vale destacar que, a principios de febrero, David Sacks, el zar de IA y criptomonedas designado por Trump, presentó las directrices bajo las que operará la mecanismo creada por el presidente a partir de la orden ejecutiva del 23 de enero. Este equipo, dirigido por el mismo Sacks, se enfocará en desarrollar un nuevo entorno regulatorio para posicionar a Estados Unidos como líder mundial en criptomonedas, con afectación auténtico en las stablecoins y la estructura del mercado.
Mientras tanto, hace solo unos días trascendió que la demanda de la SEC contra Ripple podría suspenderse, siguiendo el mismo enfoque que la Comisión adoptó en el caso de Coinbase. Según John Reed, ex director de la Oficina de Cumplimiento de Internet de la entidad, el organismo está en proceso de revisar los casos relacionados con criptomonedas —lo que podría sobrellevar a la retirada o detención de apelaciones—.



