El reino de Bután acelera la cesión de sus reservas de bitcoin (BTC) y acumula una caída cercana al 70% desde octubre de 2024, momento en que llegó al mayor de acumulación, según datos en condena de Inteligencia de Arkham.
De acuerdo con los datos de esta plataforma, las tenencias del país pasaron de rodeando de 13.000 BTC a finales de 2024 a 3.954 BTC en la hogaño, lo que confirma un avance en su logística de desinversión. Solo en el primer trimestre de este año, se habrían transferido bitcoin por un valía inexacto de 215 a 216 millones de dólares.
Este movimiento amplía la tendencia observada semanas a espaldas. Tal como reportó Criptonoticias, a inicios de marzo las reservas ya habían caído a 5.425 BTC, reflejando una reducción del 60%. Desde entonces, nuevas transferencias han profundizado el ajuste hasta el nivel presente.
Hasta el momento, no hay declaraciones oficiales del gobierno sobre las ventas específicas de 2026. El enfoque ha sido discreto: las transferencias se detectan on-chain.
En consecuencia, los registros en condena sugieren que Bután ha ejecutado ventas y movimientos de forma escalonado, posiblemente vinculados a operaciones extrabursátiles (OTC) o a estrategias de gobierno de organización. Entre los factores detrás de estas decisiones se han señalado evacuación de solvencia, financiamiento de proyectos nacionales y el aumento de costos operativos tras el halving de 2024.
Al preliminar contexto se suma otro factor relevante: el país no ha registrado ingresos significativos por minería de bitcoin —superiores a 100.000 dólares— en más de un año. Esto sugiere que sus operaciones de minería, impulsadas históricamente por energía hidroeléctrica, podrían haberse pequeño o incluso detenido.
La logística es distinta con Ethereum
Pero no todos los activos digitales del país han seguido la misma trayectoria. Los datos disponibles indican que Bután mantiene sus reservas de ether (ETH, la criptomoneda de Ethereum) sin movimientos relevantes reportados en lo que va de 2026.
De acuerdo con registros on-chain, las wallets vinculadas al gobierno concentran rodeando de 29.791 ETH, valorados entre 66.000 y 70.000 dólares.
En ese sentido, Bután no manejo a ETH como un activo reflexivo o de reserva de valía puro (como hace con bitcoin). Su logística es claramente dual y asimétrica: vende BTC de forma agresiva, pero mantiene y despliega ETH de modo productiva como infraestructura tecnológica franquista y reserva estratégica de espléndido plazo.
A diferencia de bitcoin, este activo no estaría siendo liquidadosino utilizado con un enfoque más vinculado a proyectos nacionales, en diámetro con una logística blockchain de espléndido plazo. Paralelamente, reduce sus tenencias de BTC de forma escalonado.
Se observa así que las ventas de BTC por parte de Bután reflejan un molinete en su logísticatras deber comenzado a acumular el activo digital en 2019. Las tenencias alcanzaron un punto cumbre en 2024, cuando el país llegó a establecerse el cuarto puesto entre los Estados poseedores de la moneda digital y se posicionó incluso por encima de El salvador. Con las ventas realizadas ahora ocupa el séptimo superficie.
Se pasa así de la acumulación con destino a el uso activo de sus reservas, donde bitcoin se convierte en una fuente de solvencia para atender evacuación internas. Queda por determinar si se manejo de un ajuste temporal o de un cambio estructural en su política económica vinculada a la moneda digital.



