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Thursday, January 15, 2026

10 claves para entender la inminente crisis que viene según Henrik Zeberg

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Henrik Zeberg, economista agradecido por sus proyecciones contrarias al consenso, volvió a encender las alarmas. Tras anticipar con éxito el repunte de los mercados entre 2023 y 2025 —cuando muchos esperaban una recesión—, ahora emitió su advertencia más sólido: una gran crisis financiera estaría a punto de comenzar.

Basado en su maniquí de ciclo financiero, Zeberg sostiene que la finanzas entero ya ha chocado contra el “iceberg” del colapso. A pesar del vistoso auge en los mercados bursátiles, las señales que precedieron a las crisis de 2008 y 1929 están todas presentestal como reportó CriptoNoticias.

A continuación, presentamos las 10 claves que epítome su visión sobre la tormenta económica que se avecina.

1. El Titanic ya chocó contra el iceberg

Henrik Zeberg sostiene que la recesión de 2025 no solo es probable, sino —según él— necesario. Su maniquí de ciclo financiero, basado en indicadores y coincidentes, muestra que ya se cruzó el paso crítico que históricamente precede a las recesiones.

En términos gráficos, es como si el Titanic ya hubiese chocado con el iceberg: el daño está hecho, y lo único que queda es esperar que el barco se hunda.

Los indicadores principales, que incorporan señales como permisos de construcción, curvas de rendimiento y nuevos pedidos, ya se ha desplomado. Por su parte, los indicadores coincidentes (empleo, producción industrial e ingresos) comienzan a retroceder, confirmando el menoscabo normal.

Según Zeberg, este patrón se repite con exactitud quirúrgica en todas las recesiones desde hace ocho décadas.

En la sucesivo gráfica se aprecia que el indicador principal (líneas rojas en el panel superior) cayó por debajo de su estría de colchoneta crítica. Y el indicador coincidente (líneas rojas en el panel inferior) sigue sus pasos y es probable que asimismo caiga por debajo del tope. Esto, en palabras del analista, indica que el Titanic ya chocó contra el iceberg.

2. El consumidor, ignorado por la Reserva Federal

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, dice Zeberg, está mirando la finanzas por el banda erróneo del telescopio. Al concentrarse exclusivamente en la desvaloración tasa de desempleo, está ignorando el rápido menoscabo del consumidor, quien representa el 70% del PIB estadounidense.

Las encuestas de confianza del consumidor se han desplomado a niveles históricamente asociados con recesiones. A pesar de que el desempleo se mantiene bajo, la confianza está en su punto más bajo en más de una término.

Zeberg advierte que, si los hogares están desanimados por precios elevados, deudas crecientes y escasos ahorros, el compra caerá inevitablemente. Esto arrastrará al conjunto de la finanzas. Según él, las señales actuales, como el endeudamiento en préstamos e hipotecas, indican que el consumidor está exhausto.

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3. El mercado inmobiliario vuelve a parpadear en rojo

El sector inmobiliario fue el primer indicador de problemas antiguamente de la crisis de 2008. Hoy, esa historia se repite. La confianza de los constructores de viviendas ha colapsado desde su pico durante la pandemia de COVID-19, cayendo a niveles no vistos desde 2012.

El índice HMI de la NAHB pasó de 80 puntos en 2021 a solo 32 en junio de 2025. Esta caída abrupta ha sido, en ciclos anteriores, un presagio claro de problemas económicos serios. Siempre que el índice se desploma, el desempleo tiende a dispararse unos meses luego.

Zeberg señala que los constructores están ofreciendo descuentos agresivos y recortando precios para atraer compradores. Esto indica que anticipan una desaceleración cachas en la demanda. La actividad en permisos de construcción asimismo ha disminuido drásticamente.

4. El empleo se agrieta por en el interior

Aunque las cifras oficiales de empleo en Estados Unidos, principal potencia financiera mundial, siguen mostrando fortaleza, los datos de segundo nivel cuentan otra historia. Las solicitudes continuas de subsidio por desempleo han aumentado un 60% desde su intrascendente cíclico en 2022, una señal inequívoca de menoscabo.

Zeberg enfatiza que esta métrica es secreto: cuando los trabajadores no consiguen empleo rápidamente, indica que el mercado profesional está perdiendo tracción. Esta tendencia precedió todas las recesiones desde mediados del siglo XX.

Encima, las ofertas de empleo han caído desde los 11 millones en 2022 a unos 7 millones actuales. Todavía están en descenso las contrataciones temporales, las renuncias voluntarias y el crecimiento salarial. Todas estas son señales de un ciclo profesional adulto y en debilitamiento.

5. La viejo burbuja financiero de la historia

Las valoraciones actuales en los mercados bursátiles, especialmente en EE. UU., están en niveles sin precedentes. Zeberg compara la situación presente con los picos de 1929, 2000 y 2007, pero advierte que esta vez los excesos son aún mayores.

La capitalización financiero de EE. UU. representa hoy más del 200% del PIB, superando con holgura el paso de “peligro” del 140% señalado por Warren Buffett. En paralelo, el índice S&P 500 presenta un ratio precio/ganancias cercano a 30, similar al de los mayores techos históricos.

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Estos niveles no solo son una señal de sobrevaloración, sino de desconexión con la finanzas efectivo. Esto producto de la expansión de la proposición monetaria, que aumentó 755% tras 2008, como se ve en esta gráfica:

La creación masiva de peculio, combinada con tasas de interés cero, infló artificialmente los precios de activos como acciones, bonos, riqueza raíces y criptomonedas.

Según Zeberg, la única salida posible de una burbuja tan amplia es el colapso. O admisiblemente caen los precios de los activos, o se derrumba el valía del peculio a través de una inflación descontrolada. Ambas rutas son dolorosas.

6. Mercados y finanzas: una brecha peligrosa

Zeberg destaca una de las paradojas actuales más inquietantes: mientras los mercados financieros celebran con nuevos máximos, la finanzas efectivo se debilita. Esta desconexión nunca ha sido tan evidente ni tan prolongada.

Por ejemplo, las ofertas de empleo cayeron bruscamente desde 2022, pero el S&P 500 siguió subiendo. Normalmente, estos indicadores se mueven en paralelo, por lo que su desemejanza presente es una señal de alerta.

Zeberg advierte que esta brecha no puede mantenerse indefinidamente. O la finanzas se recupera milagrosamente (poco improbable) o el mercado corregirá bruscamente alrededor de la sinceridad. Y cuanto más dure la ilusión, más violento será el ajuste, alertó.

7. Criptomonedas: la burbuja de esta término

El mercado de criptomonedas, según Zeberg, representa el exceso reflexivo en su forma más pura. Las memecoins sin utilidad efectivo alcanzaron valoraciones de decenas de miles de millones de dólares, como dogecoin (DOGE) o shiba inu (SHIB).

En su observación, Zeberg ve paralelismos con la fiebre de los activos “tóxicos” de 2006. En ese momento, el aventura estaba oculto en productos financieros opacos. Hoy, en tokens volátiles mantenidos solamente con fines especulativos.

El autor advierte que, si el mercado de criptomonedas se desploma en sincronía con el financiero, puede tener un propósito amplificador. No provocará la crisis, pero puede ejecutar como detonante emocional del pánico normal.

8. Bitcoin: aventura estructural para las finanzas corporativas

Bitcoin (BTC) ha pasado de ser un intento insignificante a una clase de activo aceptada por corporaciones, fondos y hasta gobiernos. Pero su ingreso volatilidad lo convierte, según el economista, en un aventura significativo para quienes lo tienen en su oscilación.

Empresas como Strategy han acumulado casi 600.000 BTC, incluso con deuda. Si el precio cae un 80%, la empresa podría permanecer insolvente, generando un posible propósito dominó.

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Zeberg teme que esta asimilación institucional de BTC sea un nuevo punto débil sistémico. No porque el activo esté mal en sí mismo, sino porque su desplome puede afectar balances corporativos, fondos y confianza normal.

El autor plantea un marco en el que bitcoin podría subir a USD 150.000, seguido de una caída abrupta. En ese contexto, las pérdidas para instituciones expuestas serían enormes y podrían desencadenar ventas forzadas y más pánico.

9. Las señales técnicas apuntan a un techo

Desde el observación técnico, Zeberg identifica múltiples señales de que los mercados están en un proceso de final de ciclo alcista. El S&P 500 muestra divergencias bajistas en indicadores como el índice de fuerza relativa (RSI) y el Convergencia/Disconformidad de la Media Móvil (MACD).

Estas divergencias ya se vieron antiguamente de los techos de 2000 y 2007. Aunque el precio sigue subiendo, la fuerza interna del mercado disminuye. Esto indica que la tendencia alcista se está agotando.

El repunte presente es liderado por pocas acciones tecnológicas, mientras que el resto del mercado queda rezagado. Esta errata de amplitud es otro representación de asma del ciclo alcista.

Como se aprecia en la sucesivo gráfica, el S&P 500 tocó máximos históricos este año, pero el MACD y el RSI, están en mínimos:

10. Lo que viene: deflación, luego estanflación

Zeberg prevé que la inminente crisis comenzará con un colapso deflacionario: caída de precios de activos, derrumbe del crédito y congelamiento del compra. Poco similar a lo que ocurrió en 2008 o incluso en los abriles 30.

Los bancos centrales responderán con todos sus medios: recortaduras de tasas, expansión cuantitativa, estímulos fiscales masivos. Pero esta vez, advierte, podría no funcionar como antiguamente.

La gran diferencia es que ya no estamos en una era de desinflación estructural. Desde 2020 se rompió la tendencia de 40 abriles de desvaloración inflación. El compra notorio masivo y la último capacidad productiva podrían originar un nuevo régimen.

Luego del shock deflacionario, podría surgir una etapa de estanflación: precios en encarecimiento, pero crecimiento débil. Una combinación especialmente difícil de controlar, tanto económica como políticamente.

El mensaje final de Zeberg es claro: el emperador —la finanzas y los mercados— está desnudo. La ilusión de prosperidad se desmoronará. Y cuando la multitud finalmente lo vea, será demasiado tarde para pasar alrededor de la salida. Mejor cubrirse ahora.

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