El precio del oro ha protagonizado un crecimiento significativo en lo que va de 2025, generando una fiebre en el mercado por el metal precioso. El activo ha afectado un hito en octubre pasado, al pasar una barrera técnica de 4.300 dólares por guepardo troy. Pero, tras la arribada a este mayor histórico se desató una corrección pronunciada.
Este patrón configura un periodo de pausa en su tendencia alcista o una etapa de distribución. ¿Se está poniendo en reprobación su rol tradicional como activo de resguardo en un entorno de ingreso volatilidad general?
El comportamiento vagagundo del oro, precisamente en un clima de ingreso inestabilidad macroeconómica y geopolítica, lleva a especialistas a reevaluar la posición de bitcoin (BTC).
En este proscenio, el economista especializado en bitcoin y criptomonedas, Daniel Arráez, en una conversación con CriptoNoticias, sugiere que esta pausa en el oro configura un caldo de cultivo ideal para que la moneda digital sea probada como un real refugio de valía y una útil anti-censura, más allá de un simple activo financiero.
Inestabilidad general impulsa el precio del oro
Los catalizadores que han impulsado el precio del oro en 2025 están íntimamente ligados a la inestabilidad geopolítica y macroeconómica. La persistencia de conflictos en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania, combinada con la incertidumbre política generada por el inicio formal del segundo periodo presidencial en Estados Unidos de Donald Trump, la refriega de aranceles y la desestabilidad macroeconómica general, han canalizado caudal de inversión cerca de el oro como un activo de resguardo.
El pasado febrero Trump firmó órdenes ejecutivas incluyendo aranceles del 10% a importaciones globales —con picos del 60% a China— y revivió políticas de emergencia en la frontera sur. Estas medidas desataron una refriega de aranceles con México, Canadá y la Unión Europea, que tomaron represalias con gravámenes a productos agrícolas estadounidenses.
La inestabilidad macroeconómica se profundizó: la deuda pública de Estados Unidos avanzó a pasos agigantados, superando los 35 billones de dólares, como se aprecia en el venidero claro.
No obstante, Arráez igualmente apunta a que el metal precioso podría estar en un punto de inflexión, al considerar que el oro «está llegando su tope». Dice Arráez: «Estamos hablando de máximos históricos para el oro y el comportamiento de las empresas tecnológicas como NVIDIA, Oracle y OpenAI, por citar solo unas tres. Se ha estado marcando la remisión de cerca de dónde va la tecnología».
El entendido añade que la atención está dividida entre quienes temen una burbuja en la inteligencia industrial (IA) y aquellos que proyectan un cambio en la posición de dominio crematístico de Estados Unidos, afectado por «pésimas decisiones macroeconómicas». Arráez sostiene que este clima es el que prepara el proscenio para bitcoin.
«Creo es que todo esto está configurándose en un clima y en un caldo de cultivo ideal para que bitcoin sea probado en entornos de crisis económicas reales más allá de la del año 2008 o 2009, donde fue ideado y puesto a probar en el mundo. En lo particular, considero que Bitcoin como tecnología y no como activo financiero representa una alternativa necesaria para vislumbrar una porción significativa de este caudal».
Daniel Arráez, economista especializado en bitcoin y criptomonedas.
La pausa del oro como «etapa de distribución», según Wyckoff
Por ahora, hay una lateralización en el precio del oro, que siguió a una subida significativa. Analizada bajo la metodología del inversor y analista Richard D. Wyckoff, este rango de negociación representa una etapa crítica donde se prepara el próximo gran movimiento de precios.
Regalado que la pausa se produce tras una subida importante, indica una etapa de distribución. En esencia, este es un periodo en el que el inversor institucional vende gradualmente sus posiciones, tomando beneficios y transfiriendo el activo a inversores minoristas que llegan tarde.
Técnicamente, una etapa de distribución se identifica por un bulto beocio en los intentos de subida adentro del rango limítrofe y un aumento del bulto en las caídas. Esta dinámica es un indicio de que la demanda se está agotando y la propuesta está ganando el controlanticipando una eventual corrección del precio del metal una vez que el rango sea roto a la desvaloración. De acuerdo a la metodología Wyckoff, la pausa es un periodo esencial para construir la energía y las posiciones necesarias para el gran movimiento.
Bitcoin: un valía antisistema todavía infravalorado
Frente al manifiesto fin del ciclo alcista del oro y su etapa de distribución, el debate se centra en el potencial de Bitcoin como tecnología y de bitcoin como activo digital, para absorber el caudal que históricamente ha buscado refugio en el metal precioso. Arráez confía en la alternativa que representa bitcoin al cuartos centralizado:
«El precio del oro está suspensión, mas su valía para mí no lo es tanto. Yo confío más en bitcoin como una alternativa al cuartos centralizado, al cuartos decreto, al cuartos fíat. En este sentido, cuando hablamos de Bitcoin como protocolo, su precio aún no llega al valía. Bitcoin es una útil antisistema, anticensura, de resguardo de caudal, de resguardo de patrimonio».
Daniel Arráez, economista especializado en bitcoin y criptomonedas.
El economista proyecta un final de 2025 donde la tendencia bajista podría invertirse, con un posible rally parabólico en el activo digital. «Lo que queda de año podría ser un año de máximos parabólicos en el caso de bitcoin y donde existan retrocesos en el caso del oro», proyecta el entendido.
Esta proyección de precio superior para BTC, medido en dólares estadounidenses se debe a factores macroeconómicos, más que a un descubrimiento de valía por parte de las instituciones.
Arráez aplazamiento que, en estas fechas el año entrante, bitcoin llegue a un nivel superior de precio medido en dólares al que está ahora, y no necesariamente porque las empresas o las personas, individuos, gobiernos descubran más valía en bitcoin, sino porque la moneda estadounidense va a iniciar en una etapa de crisisya que las medidas respecto a la lanzamiento monetaria de Estados Unidos «no están siendo claras y la deuda está avanzando a pasos muy agigantados».



