Esta vez, el rally de Navidad no llegó para bitcoin (BTC). En emplazamiento de regalos, los bitcoiners encontraron carbón bajo el árbol, con un mercado que cerró el año a la disminución y allá de las expectativas alcistas habituales para esta época.
Al momento de la publicación de esta nota, el precio de bitcoin es de 88.000 dólaresun 30% por debajo de su mayor histórico (ATH) de 126.100 dólares:
Como ha reportado CriptoNoticias, las Fiestas de Fin de Año suelen coincidir con períodos de impulso alcista para BTC, un comportamiento que alimentó durante abriles la idea del “rally de Navidad”.
Sin requisa, 2025 rompe con esa razonamiento. El activo digital atraviesa uno de los peores últimos cuatrimestres de su historia (septiembre, octubre, noviembre y diciembre), con una caída acumulada cercana al 22,06%, tal como se observa a continuación:
Si 2025 cerrara de esta modo, sería el segundo peor clausura de año para BTC, solo superado por el de 2018, cuando el precio se desplomó un 42,16%.
Ahora perfectamente, vale preguntarse qué hay detrás de esta caída. A comienzos de octubre, BTC superó por primera vez en su historia la barrera de los 126.000 dólares.
En ese momento, el mercado respiraba un resistente entusiasmo, con expectativas crecientes de que el activo pudiera avanzar cerca de la zona de los 130.000 dólares.
Sin requisa, el 10 de octubre, el mercado reaccionó con fuerza a un nuevo foco de tensión entre Estados Unidos y China, lo que desencadenó una caída abrupta de los precios.
Ese día, el presidente Donald Trump utilizó su cuenta en Truth Social para advertir que su agencia analizaba la posibilidad de aplicar un “aumento masivo de aranceles” a los productos chinos.
El mensaje fue suficiente para reactivar los temores a una nueva subida en la querella comercial entre las dos principales economías del mundo y pegar de saciado el actitud de los inversionistas.
Ese episodio marcó un punto de inflexión para el mercado. El ruido geopolítico apareció en un momento de valuaciones exigentes y con gran parte del optimismo ya incorporado en el precio.
Esto debilitó la confianza y dejó a BTC sin ganancia para sostener la inercia alcista que suele caracterizar el tramo final del año, dando paso a un decorado de longevo cautela y toma de ganancias.
Un evento que se esperaba que actuara como catalizador para el mercado era un recortadura de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).
El 10 de diciembre se realizó la reunión del Comité Federal de Mercado Despejado (FOMC), en la que se definió la política monetaria de la principal potencia financiera del mundo.
Tal como anticipaban los mercados, el organismo que preside Jerome Powell recortó las tasas de interés en 25 puntos básicos. Históricamente, este tipo de decisiones suele despertar el apetito por el aventura, ya que abarata el costo del cuartos y favorece el ingreso de solvencia a los mercados financieros.
Sin requisa, en esta ocasión el recortadura no alcanzó para reactivar la entusiasmo. El apetito por el aventura no regresó y los activos considerados de aventura, como BTC y las criptomonedas, no lograron capitalizar la medida.
Esta corrección de BTC refleja un cambio en el humor del mercado. Y es que luego de marcar máximos históricos a comienzos de octubre, el impulso se fue diluyendo y dio paso a una dinámica de toma de ganancias y cautela, con inversionistas menos dispuestos a responsabilizarse aventura en partida de nuevas señales alcistas claras.
Pero ni las expectativas de un rally estacional ni el recortadura de tasas de la FED lograron revertir ese clima.
Con la entusiasmo fuera de número, BTC transitó el clausura de 2025 en modo defensivo, dejando una de sus peores performances en el tramo final del año y rompiendo, una vez más, con la novelística del rally de Navidad.



