Daniel Jones, analista y director del boletín financiero Perspectiva del valencia crudoadvierte que la peculio estadounidense muestra señales crecientes de menoscabo y podría entrar en recesión durante los próximos meses.
El crónica fue publicado el 19 de mayo de 2026 y reúne indicadores de empleo, manufactura, transporte, consumo, inversión y deuda pública.
Según Jones, a menos que produzca un cambio drástico, “una combinación de factores que incluye aranceles, presiones inflacionarias, petróleo caro por la eliminación contra Irán y tasas de interés persistentemente altas empujará a Estados Unidos alrededor de una recesión en los próximos meses”.
Recordemos que el conflicto entre Estados Unidos e Irán derivó en el sitio del cartuchón de Ormuz una vía secreto por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. La extensión del conflicto mantiene presión sobre el precio del crudo, encarece la energía y puede fomentar nuevas presiones inflacionarias.
Para la peculio estadounidense, esto implica un doble problema: consumidores y empresas enfrentan mayores costos, mientras la Reserva Federal (FED) tiene menos beneficio para recortar tasas de interés si la inflación vuelve a acelerarse.
En ese ámbito, admitió que tenía «la esperanza de estar inexacto», ya que no desea una recesión y agregó:
Por eso decidí analizar nuevos datos. Lo que comenzó como un estudio del sector manufacturero se convirtió en una evaluación más amplia de la situación económica flagrante. Contrariamente a las promesas de un renacimiento de la industria manufacturera estadounidense, estamos presenciando lo contrario.
Daniel Jones, analista y director del boletín financiero Crude Value Insight.
Manufactura y empleo muestran afición
Jones reconoce que algunos indicadores manufactureros todavía se mantienen técnicamente en expansión. Para ampliar su planteo, el analista compartió un descriptivo con el Índice de Gerentes de Compras (PMI, por sus siglas en inglés). Este indicador mide el nivel de actividad del sector manufacturero a partir de encuestas realizadas a empresas industriales de Estados Unidos.
Un nivel por encima de 50 indica expansión, mientras que por debajo de 50 refleja encogimiento.
Actualmente el indicador permanece casi nada sobre esa zona, lo que podría interpretarse como una señal positiva. De hecho, el PMI manufacturero acumula cuatro meses consecutivos por encima de 50, poco que normalmente suele asociarse con expansión económica.
Sin bloqueo, Jones opina que el problema aparece “debajo de la superficie” del número anexo. “Lo que lucha francamente perturbador es que incluso las áreas que todavía crecen muestran señales claras de desaceleración”, aclaró Jones.
Según el analista, el menoscabo aparece principalmente en variables más sensibles, especialmente el empleo.
El descriptivo preparatorio compara la desarrollo interanual del empleo en manufactura y construcción. Allí puede encontrarse que la manufactura destruye empleo de forma prácticamente constante desde comienzos de 2024.
La construcción, por su parte, perdió gran parte de la fortaleza observada durante 2024. “Incluso las partes de la peculio que todavía muestran crecimiento están empezando a debilitarse”, afirmó el director del newsletter Perspectivas del valencia crudoenfocado principalmente en el sector de petróleo y gas.
La IA sostiene parte del crecimiento
Uno de los puntos centrales del crónica es que la inversión masiva en inteligencia químico (IA) estaría ocultando una desaceleración mucho más amplia en otros sectores de la peculio.
El ulterior cuadro muestra cuánto contribuyen categorías vinculadas a tecnología e inteligencia químico al crecimiento del PIB verdadero estadounidense.
En 2025, el software aporta 0,35 puntos porcentuales al crecimiento financiero; los equipos de procesamiento informático, 0,42 puntos; investigación y mejora, 0,13; y los centros de datos, 0,07.
La comparación rebusca mostrar que la inversión tecnológica flagrante tiene un peso sobre la peculio comparable al observado durante la burbuja puntocom de comienzos de los 2000.
Citando un disección de la Reserva Federal, Jones añadió que cerca del 39% del crecimiento del PIB estadounidense flagrante estaría vinculado directa o indirectamente a inversiones relacionadas con inteligencia químico.
En esa camino, consideró que esto es preocupante por «el hecho de que estemos viendo menoscabo en empleo e inversión manufacturera mientras la IA impulsa cantidades masivas de hacienda es perturbador”.
Según el analista, esto refuerza la idea de una posible “burbuja” asociada a la IA. “Está ocultando afición mucho más profunda en otros sectores de la peculio”, advirtió.
Esta cuestión todavía se destacó en el crónica de Citrini Research, firmado por el analista Alap Shah y publicado en febrero de 2026. Allí se plantea un tablado extremo donde la IA sí cumple sus promesas de productividad, pero termina afectando negativamente a la peculio verdadero y a los mercados laborales.
“La IA no sería un problema por errar, sino por funcionar demasiado correctamente en una peculio que depende del trabajo humano para sostener consumo, crédito y cobranza”, resume el disección.
Según Citrini, una automatización masiva de tareas administrativas y profesionales podría difundir un engendro de “PIB espíritu”: crecimiento financiero y ganancias corporativas que aparecen en las estadísticaspero sin una circulación equivalente de ingresos entre los hogares.
Aunque se manejo de un tablado hipotético y no de una predicción formal, el crónica coincide con Jones en un punto central y es que la fortaleza flagrante de la inteligencia químico podría estar conviviendo con una peculio verdadero mucho más debilitada de lo que reflejan los mercados financieros.
El consumidor estadounidense empieza a quebrarse
En otro pasaje del crónica, el analista habló sobre el menoscabo financiero de los hogares estadounidenses.
El descriptivo preparatorio descriptivo muestra que la morosidad en tarjetas de crédito alcanzó (mostrador zarco) 13,1%. Los préstamos para automóviles (mostrador verde) llegaron a 5,6%, récord histórico desde que existen registros comparables.
Lo mismo ocurre con otras deudas de consumo (barras grises), excluyendo hipotecas, líneas de crédito hipotecarias y préstamos estudiantiles, que alcanzó el 9,8%.
Jones todavía señala que cada vez más compradores de vehículos tienen préstamos “submarino”, es proponer, deudas superiores al valencia verdadero de sus automóviles. Este menoscabo del consumidor se está volviendo visible en distintos segmentos de la peculiocomo el transporte y el empleo temporal.
Para ello, Jones cita al índice Envíos de carga Cassque mide el masa de transporte de mercancías en Estados Unidos y funciona como una narración de la actividad económica verdadero.
El descriptivo compara la desarrollo de los envíos de carga en períodos interanuales (mostrador zarco), a dos primaveras (verde) y a tres primaveras (grisáceo) desde comienzos de 2024 hasta abril de 2026.
Los datos muestran una tendencia persistentemente negativa. En abril de 2026, por ejemplo, los envíos registraban una caída de 4,4% interanual, mientras que en la comparación a dos primaveras el retroceso alcanzaba 7,9% y a tres primaveras llegaba a 11,6%.
Para Jones, esto refleja que cada vez circulan menos intereses internamente de la peculio estadounidense, una señal que suele asociarse con desaceleración de consumo, beocio actividad comercial y debilidad de la demanda empresarial.
El analista considera especialmente preocupante que la afición del transporte persista incluso posteriormente del expansión logístico posterior a la pandemia y en un contexto donde la inversión en inteligencia químico continúa creciendo con fuerza.
Asimismo, Jones consideró que es preocupante la caída del empleo temporal. Históricamente, este indicador suele deteriorarse antiguamente de las recesiones porque las empresas recortan primero las contrataciones de corto plazo cuando empieza a caer la demanda. El ulterior descriptivo muestra una tendencia descendente sostenida desde 2022.
Para Jones, el menoscabo flagrante ya se parece más a un tablado recesivo que a una simple desaceleración. “Con lo allí que ha caído este indicador, parece que ya estamos en una recesión o peligrosamente cerca de ella”, sostuvo.
Compromiso, deuda y menos beneficio para rescates
El crónica concluye con una advertencia sobre la situación fiscal estadounidense, que pasará de representar el 99,4% del PIB en 2025 al 120,2% alrededor de 2036, mientras los déficits fiscales continuarían ampliándose.
Según los datos citados por Jones, el pasivo anual subiría desde 5,8% del PIB en 2025 hasta 6,7% en la próxima período. Al mismo tiempo, crecerían partidas estructurales como seguridad social, vigor y especialmente el suscripción de intereses de deuda.
Para el analista, esto reduce significativamente el beneficio de maniobra del gobierno estadounidense frente a una eventual recesión. “El gobierno se está volviendo cada vez más circunscrito por una combinación de bajos impuestos y consumición elevado”, escribió.
Jones sostiene que, a diferencia de crisis recientes como la de 2008 o la provocada por la pandemia de 2020, Estados Unidos podría contraponer el próximo menoscabo financiero con un nivel de endeudamiento históricamente stop y con déficits ya muy expandidos incluso antiguamente de una recesión formal. En aquellos episodios, el gobierno pudo contestar con estímulos fiscales y monetarios masivos; ahora, según el analista, ese beneficio sería beocio.
“Si el sector privado se debilita, normalmente el gobierno puede intervenir creando demanda hasta que la peculio se recupere”, explicó. Sin bloqueo, considera que esa capacidad hoy es beocio conveniente al creciente peso fiscal y financiero del Estado.
Aun así, el propio crónica reconoce que históricamente Estados Unidos logró expandir agresivamente el consumición y la solvencia incluso en contextos de válido endeudamiento, especialmente durante crisis financieras o recesiones profundas.
Jones admite que, si las condiciones económicas empeoran significativamente, “sería mucho probable que el gobierno intervenga materialmente”. Pero aclara que el problema es otro: “el hecho de que el gobierno ya enfrente estas limitaciones en un momento donde las condiciones económicas se están deteriorando”.
Sin bloqueo, históricamente Estados Unidos logró expandir agresivamente el consumición y la solvencia incluso en contextos de válido endeudamiento, especialmente durante crisis financieras o recesiones profundas.
Jones no es el único que hace estas advertencias
Otros economistas vienen alertando desde hace meses sobre señales similares de desaceleración.
Tal como reportó CriptoNoticias anteriormente, Henrik Zeberg, economista principal de Swissblock, viene avisando desde diciembre de 2025 que “la peculio se hunde lentamente” y que Estados Unidos atraviesa una etapa de válido menoscabo gremial y del consumidoraunque todavía impulsada por solvencia y optimismo financiera.
El contraste es que, mientras estos indicadores muestran menoscabo, el mercado accionario estadounidense todavía se mantiene cerca de máximos históricos, impulsado en buena medida por el entusiasmo cerca de de la IA.
Jones, sin bloqueo, cree que esa fortaleza puede ser engañosa. “Incluso partes de la peculio que muestran crecimiento ya están empezando a quebrarse”, advirtió.
Una ojeada similar fue planteada por Charles Edwards, CEO de Capriole Investments, quien este 20 de mayo, advirtió que cuando la inflación alcanza niveles como los actuales, el S&P 500 históricamente enfrentó fuertes correcciones en los meses posteriores.
Para Edwards, el aventura no está solo en la actividad económica, sino todavía en que los mercados estén cotizando demasiado optimismo frente a un contexto inflacionario todavía frágil.



