La postura sobre el dólar estadounidense por parte de los gestores de fondos es actualmente la más bajista en 14 primaveras. Así lo revela una averiguación de Bank of America (BofA) publicada el viernes 13 de febrero, lo que sugiere más solvencia para otros activos financieros.
Esta averiguación del cárcel estadounidense muestra que la exposición de los gestores de fondos al dólar cayó a niveles de 2012el primer año con datos comparables del medición. De este modo, rompió a la herido el pequeño de hasta entonces, afectado en abril de 2025, cuando el presidente Donald Trump generó volatilidad integral con anuncios de aranceles generalizados.
Este molinete se produce en un momento en que crece la inquietud sobre la estabilidad económica y política en Estados Unidos. Las amenazas geopolíticas de Trump y su presión sobre instituciones, como a la Reserva Federal (FED) para apearse las tasas de interés, propician este atmósfera.
Los analistas de Bank of America señalaron que la nominación de Kevin Warsh como presidente de la FED «no se tradujo en una longevo demanda del dólar ni en un renovado optimismo sobre los activos estadounidenses».
«La mayoría ahora prefiere aumentar sus ratios de cobertura de divisas o acortar su exposición a activos estadounidenses», añadió BofA. «La creencia de que es mejor una reducción continua en las tenencias en dólares entre los gestores de reservas se fortaleció».
De todas maneras, el cárcel aclaró que gran parte de las respuestas las obtuvieron antaño de la publicación del documentación positivo sobre empleo en Estados Unidos. Por consiguiente, considera prudente tener en cuenta que ese reporte podría aliviar parte de la conducta bajista para el dólar.
Búsqueda de refugio contra el dólar
En caso de que se mantenga cautela o una perspectiva bajista sobre el dólar, esto refleja una pan dulce de singladura alcista para otros activos. Pues, implica que habrá longevo cantidad de hacienda entre inversores para depositar fuera de la divisa estadounidense en exploración de rendimientos.
Activos como bitcoin (BTC) y las criptomonedas podrían estar beneficiados de este movimiento. De hecho, estos, yuxtapuesto al mercado crediticio estadounidense, suelen subir en periodos de caída o lateralización del DXY. Este es el índice que mide el valencia de la moneda estadounidense frente a seis divisas ponderadas según su importancia en el comercio internacional –euro (57,6%), yen japonés (13,6%), libra esterlina (11,9%), dólar canadiense (9,1%), corona sueca (4,2%) y franco suizo (3,6%)–.
Aunque, esta dinámica no siempre se ha donado, como se ve en el desempeño flagrante. Pese a la caída del dólar, bitcoin experimenta un retroceso de precio de 45% desde su mayor histórico afectado en octubre de 2025. Está cotizando en torno a de USD 68.000, como reportó CriptoNoticias, en medio de la incertidumbre macroeconómica.
En cambio, el S&P 500 (SPX), que sigue el precio de las acciones de 500 importantes empresas cotizadas en Estados Unidos, se mantiene cerca del mayor histórico que tocó a finales de enero en 7.000 puntos. Se ubica actualmente en los 6.800 puntos, solo un 2% debajo.
Asimismo, la caída del dólar ha coincidido históricamente con momentos de apreciación del orocomo se vio el postrero año. Si perfectamente el precio del metal decayó 12% desde finales de enero cuando tocó un mayor histórico de 5.600 puntos, mantiene un acenso de 69% en un año.
Para Kyle Chassé, fundador de Master Ventures, el trading en los mercados actualmente está «saturado». Sin incautación, en presencia de las perspectivas bajistas sobre el dólar y los cortaduras esperados de tasas este año, prevé una reversión. «Si se contrae, se acerca el aventura. Si cae, las criptomonedas vuelan», sostiene.
No obstante, junto a mencionar que la cariño del dólar no ha sido siempre el combustible para el precio de bitcoin. Otros factores —como la solvencia integral, la política monetaria estadounidense, el apetito por aventura, la regulación sobre la industria y la prohijamiento institucional— han tenido un importante peso en el mercado. En este sentido, si perfectamente un dólar débil puede contribuir al incremento, no es una condición única para que ocurra.
El dólar perdió 10% de valencia en un año
El DXY bajó 1,3% en lo que va de 2026 y registra un descenso de más de 10% en un año. Este indicador pisó los 95,5 puntos a finales de enero, lo que significó hasta el momento su nivel más bajo en 4 primaveras, desde 2022. Ahora se ubica en los 97,2 puntos.
En medio de este atmósfera, según el mercado de opciones de CME Group, las apuestas contra el dólar han superado las alcistas en lo que va de 2026revirtiendo la situación del cuarto trimestre de 2025.
Mientras tanto, las apuestas sobre una longevo depreciación del dólar frente al euro han tocado niveles observados en la pandemia de covid-19 y en presencia de los anuncios arancelarios de Trump en el pasado abril.
Desde JPMorgan Asset Management se pronunció Iain Stealey, director internacional de inversiones para renta fija integral, divisas y productos básicos. «Seguimos viendo un entorno en el que el dólar puede debilitarse a partir de aquí», declaró.
«Parte de la volatilidad del postrero año ha llevado a los inversores a cuestionar los históricamente bajos ratios de cobertura (en dólares) que han mantenido sobre activos estadounidenses», señaló Roger Hallam, responsable integral de tipos en el coloso de administración de activos Vanguard. Esta reevaluación fue un «negociador esencia» de la fresco caída del dólarprecisó.



