Mañana, 12 de marzo de 2025, en el mundo financiero se podría incubar un «input pivotal» o hacedor que tendría un impacto básico en la crematística y los activos digitales. Un solo apunte, revelado en una oficina de Washington, tiene el potencial de mover los cimientos de la crematística entero.
Se prostitución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos correspondiente a febrero, un indicador que los inversionistas observan con lupa para anticipar los próximos pasos de la Reserva Federal (Fed) y ajustar sus estrategias.
La Oficina de Estadísticas Laborales publicará el IPC a las 8:30 a. m., hora de Washington. Este índice mide cómo cambian los precios de capital y servicios en la crematística estadounidense y sirve como termómetro principal de la inflación.
Se estima que la tasa de inflación interanual bajará a 2,9%, frente al 3% del mes precursorcomo se aprecia en la venidero imagen.
Mientras tanto, la inflación básica intermensual se ubicaría en 0,3%, una desaceleración respecto al 0,4% previo y al 0,5% de enero.
La Fed ha mantenido las tasas de interés sin cambios, en 4,5% anual, tras haberlas pequeño tres veces el año pasado. La próxima atrevimiento sobre las tasas será el 19 de marzo.
Expectativas y diferentes escenarios
El comportamiento de los mercados no siempre sigue un guion predecible. Cuando los datos económicos coinciden con las expectativas, los inversionistas suelen reaccionar con acciones que conducen a alzas moderadas, evitando fluctuaciones bruscas.
Sin retención, un IPC más suspensión de lo previsto podría frenar cualquier esperanza de recuperación inmediata. En ese caso, las tasas de interés permanecerían elevadas, desincentivando la inversión en activos de aventura como bitcoin o las acciones.
Por otro flanco, un IPC por debajo de lo estimado abriría la puerta a expectativas de tasas más bajas. Históricamente, esto ha impulsado a los mercados y criptomonedas, al aumentar la solvencia y acortar el atractivo de los bonos.
La pregunta es si la Fed, bajo la dirección de Jerome Powell, actuará solo con colchoneta en el IPC o por el gobierno del presidente Trump. En todo caso, el gobierno de Trump ha señalado su intención de querer descabalgar las tasas de interés.
Bitcoin en la cuerda floja
En este contexto, el mercado de criptomonedas no se queda al beneficio. Arthur Hayes, cofundador de BitMEX, estima que bitcoin podría caer a 70.000 dólares, una corrección del 36% desde su mayor histórico de 109.300 dólares atrapado en enero.
Por lo pronto, la moneda digital cotiza en 82.500 dólares, tras activo caer a 76.000 dólares en la recorrido de ayer, como se aprecia en el manifiesto.
“Esto es muy habitual para un mercado alcista”, señala Hayes. Sin retención, agrega un matiz: para que esta predicción se cumpla, los índices S&P 500 y Nasdaq deberían entrar en “caída independiente”seguidos de una ola de flexibilización monetaria por parte de la Fed, el Parcialidad Popular de China, el Parcialidad Central Europeo y el Parcialidad de Japón.
Hayes además subraya la naturaleza única de bitcoin. “Se negocia las 24 horas, los 7 días de la semana, cualquiera con internet puede participar, no se puede imprimir”, explica.
A diferencia de las acciones, que dependen de rescates y conexiones políticas en tiempos de crisis, bitcoin opera en un mercado “verdaderamente independiente”. Esta característica, según él, lo posiciona como un activo resiliente frente a turbulencias en las finanzas tradicionales.
Una logística arriesgada en el horizonte
A la ecuación se suma una teoría planteada por Daniel Muvdi, analista de mercados. En un artículo publicado en X, Muvdi sugiere que Trump podría estar orquestando una “recesión autoinducida” como maniobra económica.
“Si la crematística se desacelera lo suficiente, la Fed se verá forzada a descabalgar tasas más rápido, facilitando la refinanciación de la deuda pública a último costo”, escribe.
Aunque esto implicaría “dolor a corto plazo” en los mercados, una ejecución exitosa podría desencadenar un rally explosivo cerca de finales de 2025combinando tasas bajas, solvencia y una política comercial agresiva.
Un día para mirar de cerca
Mañana no será un día más en el calendario financiero. La publicación del IPC de febrero podría marcar en el corto y mediano plazo la crematística estadounidenseque se encuentra atravesando por un momento enrevesado y en puertas de una recesión, como lo reportó CriptoNoticias.
Los operadores ajustan sus posiciones, los analistas afilan sus pronósticos y el mundo retraso. Si Hayes tiene razón, bitcoin podría tocar fondo en 70.000 dólares ayer de un retroceso.
Si Muvdi acierta, el mercado podría estar al borde de un desvío clave. Lo cierto es que, en menos de 24 horas, un número en una pantalla definirá el rumbo de millones de dólares y las decisiones de quienes apuestan por el futuro.



