El gobierno uruguayo debate incluir en la ley de Presupuesto un impuesto a las ganancias de bitcoin (BTC) y criptomonedas en el foráneo, una medida que afectaría a unos 62.000 millones de dólares en capitales, y que podría impulsar la migración de inversores digitales alrededor de Paraguay, país que ofrece un régimen tributario competitivo para activos digitales.
La propuesta ampliaría el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para imponer rendimientos de bitcoin y criptomonedas. Esto, para alinearse con estándares globales pero generando alertas sobre pérdida de competitividad.
La reforma sondeo modernizar el IRPF para incluir ganancias de caudal en criptomonedas, actualmente exentas si se mantienen en monederos digitales o exchanges externos.
Uruguay, que hasta ahora solo gravaba intereses de depósitos bancarios en el foráneo, daría un paso alrededor de la «renta mundial» en criptoactivos, en tilde con los acuerdos de la Estructura para la Cooperación y el Mejora Financiero (OCDE), con sede en París y formada por 38 países.
El Profesión de Crematística y Finanzas (MEF) estima, según datos de 2023, que el 12% de los 62.000 millones de dólares en capitales externos de los uruguayos está en criptomonedas. Este monto, equivalente al 79% del PIB uruguayo en 2023, incluye no solo activos digitales como bitcoin, sino asimismo otros activos financieros como depósitos bancarios, inversiones en títulos, propiedades inmobiliarias y otros instrumentos que generan rentas en el extranjero.
El debate revive propuestas similares de 2020, pero ahora con un enfoque específico en activos digitales. Sectores oficialistas argumentan que es esencia para la «equidad fiscal», mientras la competición y empresas de criptomonedas alertan sobre riesgos para el ecosistema lugar.
Fuga de startups de criptomonedas como parte del dilema uruguayo
El sector de activos digitales de Uruguay reaccionó con preocupación al anuncio. Pablo Montaldo, presidente de la Cámara de Servicios Financieros, advirtió que «el 30% de las startups de criptomonedas en Uruguay evalúan portar a Paraguay si se aprueba esto».
Por su flanco, Ana López, fundadora de Uruguay Crypto Hub, añadió: «Cargar las criptomonedas así nos quita competitividad. Paraguay ofrece tasas del 10% y claridad jurídica».
El esquema de Paraguay es llamado el «triple 10» (10% en IVA, renta y dividendos) aplica asimismo a bitcoin y criptomonedas, y su ley de maquila permite negociar con impuestos reducidos. Carlos Fernández, asesor fiscal paraguayo, confirmó: «El flujo de inversores de activos digitales uruguayos creció 40% en 2025».
La economista Deby Eilender, del Centro de Estudios para el Mejora, advirtió, según Infobae, sobre los riesgos de esta propuesta. En Uruguay, los niveles de capital son bajos y una mínima parte se convierte en inversión productiva. En muchos casos solamente llegan a ser dólares debajo del colchón. Ampliar el IRPF para imponer ganancias de caudal en inversiones en el foráneo solo genera desincentivos”, expresó.
La valentía final se tomará en las próximas semanas en el Parlamento. Si se aprueba, Uruguay se alinearía con estándares fiscales globales para criptomonedas, pero arriesgaría su posición como hub regional de innovación digital. Paraguay, en cambio, capitalizaría la oportunidad para atraer talento, empresas y capitales del ecosistema de los activos digitales de toda Latinoamérica. Por lo tanto, la riqueza digital de la región podría reconfigurarse rodeando de Admisión.
Adicionalmente, como lo informó CriptoNoticias, el Asiento Central (BCU) enfrenta críticas por un situación regulatorio «ambiguo» para los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV). En ese sentido, es deducible que la combinación de presión fiscal y desliz de claridad jurídica podría acelerar la migración de startups.



