Charles Edwards, CEO de la empresa de inversiones y prospección financiero Capriole, aseguró que una gran cantidad de renta podría dirigirse cerca de empresas de computación cuántica.
Fue en respuesta a un pronunciamiento de la empresa Nvidia, que pidió al Congreso de Estados Unidos interpretar con prontitud y reautorizar la Iniciativa Franquista de Computación Cuántica (NQI, por sus siglas en ingles)un software federal orientado a coordinar y financiar el crecimiento de tecnologías cuánticas estratégicas en ese país.
En ese contexto, Edwards afirmó: “Hasta entonces, un mar de patrimonio está por fluir cerca de acciones de computación cuántica por seguridad franquista”.
Nvidia sostuvo que el liderazgo de Estados Unidos en ciencia de la información cuántica es secreto para convertir avances en computación, sensores, redes y materiales en tecnologías seguras, por otra parte de afianzar una delantera estratégica de prolongado plazo. La compañía incluso planteó que la integración entre inteligencia fabricado (IA), computación acelerada y procesadores cuánticos sentará las bases de una nueva gestación de supercomputadoras.
Es asegurar, la computación cuántica pasó a considerarse un tema de seguridad franquista, lo que anticipa subsidios, contratos estatales y fuertes flujos de renta cerca de las empresas del sector.
El comentario de Edwards se da mientras crece el debate sobre el impacto que los avances cuánticos podrían tener en Bitcoin, cuya seguridad criptográfica podría encontrarse potencialmente endeble si esa tecnología alcanza un nivel de crecimiento suficiente.
Tras esa advertencia, el patrón destacó el cambio de expectativas sobre los plazos de la computación cuántica. “¿Se acuerdan cuando hace solo un año Jensen (cofundador y CEO de Nvidia) decía que lo cuántico estaba a 30 primaveras?… cómo cambian las cosas”, expresó. Por otra parte, agregó: «Ojalá la comunidad de Bitcoin pudiera moverse tan rápido con lo cuántico como Nvidia. Sigo esperando…».
Edwards reiteró una voz de alerta que viene sosteniendo desde hace tiempo: que los ordenadores cuánticos podrían convertirse en una amenaza para la seguridad y la privacidad de Bitcoin si llegaran a alcanzar capacidades que permitan debilitar la criptografía de secreto pública utilizada en sistemas como ese.
Aun así, actualmente no hay evidencia pública de que ya existan ordenadores cuánticos capaces de comprometer a Bitcoin a escalera maña. Por eso, el interrogante de cara al futuro está sujeto al ritmo positivo de crecimiento de esa tecnología.
Más allá del aspecto técnico, hay un punto secreto que debe tenerse en cuenta: Capriole lanzó recientemente un Índice Cuántico, lo que supone un interés crematístico directo en su desempeño.
Como ha informado CriptoNoticias, el producto fue emprendedor en octubre de 2025 y agrupa a las acciones de empresas vinculadas a la tecnología cuántica y que la firma presenta como una cobertura temporal mientras Bitcoin no incorpore defensas.
Por ese motivo, aunque el peligro cuántico es un tema discutido en ámbitos tecnológicos, las afirmaciones de Edwards deben interpretarse sabiendo que su firma incluso ofrece un producto financiero asociado a esa tendencia.
La computación cuántica continúa en grado de crecimiento, pero el interés institucional y oficial se ha intensificadoen parte por su vínculo con la seguridad franquista y la competencia tecnológica internacional.
En paralelo, adentro del ecosistema de Bitcoin se discuten posibles vías de preparación, como la apadrinamiento futura de criptografía resistente a computación cuántica, los mecanismos de transición para que los usuarios migren fondos cerca de direcciones con nuevos estándares de seguridad y el tipo de modernización que requeriría el protocolo para implementar esos cambios. Se prostitución de un debate sin consenso claro y condicionado por los plazos reales de avance de esta tecnología.



