La Fiscalía Común de Rusia declaró las actividades del exchange europeo de bitcoin (BTC) WhiteBIT y su género W Group como «indeseables» en el interior del demarcación ruso. Esta valentía prohíbe cualquier forma de cooperación, transacción o promoción vinculada a la plataforma en el país, marcando un nuevo capítulo en el engorroso entramado de las finanzas digitales y las sanciones geopolíticas.
Las autoridades rusas justifican esta medida con una serie de acusaciones. Sostienen que el exchange facilita «esquemas para retirar fondos del país de forma ilegal», una afirmación que resuena con las preocupaciones de Moscú sobre la fuga de capitales. Adicionalmente, y de guisa más elocuente, la Fiscalía acusa a WhiteBIT de «apoyar a las Fuerzas Armadas de Ucrania» desde el inicio de la «operación marcial distinto» en febrero de 2022.
Según el comunicado oficial de la Fiscalía Común, WhiteBIT habría transferido aproximadamente 11 millones de dólares en 2022. De esta suma, se afirma que 900.000 dólares fueron destinados específicamente a la adquisición de sistemas de drones para las tropas ucranianas.
La plataforma asimismo es señalada por proporcionar soporte técnico a United24, la iniciativa de cobro de donaciones en bitcoin y otros activos digitales lanzazo por el presidente de Ucrania en mayo de 2022, en colaboración con el Profesión de Asuntos Exteriores del país.
El comunicado va más allá, mencionando la billete de WhiteBIT en subastas benéficas que habrían permitido la adquisición de drones para miembros de la ordenamiento Azov, prohibida en Rusia.
Esta designación de «indeseable» se enmarca en el interior de una repertorio creciente de organizaciones extranjeras consideradas por Rusia como una amenaza a la seguridad doméstico. Casos anteriores, como el de Remisión Internacional en 2025, han demostrado el importancia y la seriedad de estas medidas.
La valentía rusa subraya las crecientes tensiones geopolíticas y el papel de bitcoin y criptomonedas en el conflicto entre Rusia y Ucrania. WhiteBIT, uno de los exchanges más relevantes del continente, tiene su sede en Europa y un origen ucraniano, operando desde hace más de seis abriles.
La visión desde WhiteBIT sobre bitcoin
WhiteBIT, respondió a la valentía de la Fiscalía Común de Rusia con un comunicado en el que señala que la medida es una confirmación clara de su posición pro-ucraniana consistente. Sin requisa, el exchange rechazó proceder en Rusia desde el inicio de la invasión a gran escalera en febrero de 2022.
En respuesta a una solicitud de comentarios por parte de CriptoNoticias, el equipo detrás del exchange agregó que bloqueó a todos los usuarios de Rusia y Bielorrusia y eliminó los pares de trading con el rublo ruso. Esta valentía provocó la pérdida de aproximadamente el 30% de su pulvínulo de usuarios en ese momento.
La empresa adimitió que ha mantenido una postura pro-ucraniana desde que en 2022 firmó un memorando de cooperación con el Profesión de Asuntos Exteriores de ese país. Bajo este acuerdo, WhiteBIT prestó servicios de apoyo consular en países donde tiene oficinas, respaldó el Centro Antcrisis del servicio y una lista de ayuda 24/7 para ciudadanos ucranianos en el extranjero.
WhiteBit confirmó que ha facilitado donaciones en criptomonedas para las principales fundaciones benéficas y humanitarias de Ucrania. En total, WhiteBIT y Whitepay han canalizado más de 160 millones de dólares en donaciones con criptomonedas para causas humanitarias y de defensa.
El comunicado detalla que WhiteBIT ha donado directamente en torno a de 11 millones de dólares, de sus fondos propios, durante los cuatro abriles de guerrilla a gran escalera para apoyar a las fuerzas de defensa de Ucrania y a iniciativas humanitarias para civiles.
Correcto a ello, su fundador Volodymyr Nosov ha recibido reconocimientos nacionales por su contribución, incluyendo premios de la iniciativa presidencial UNITED24, del Comandante en Cabecilla de las Fuerzas Armadas de Ucrania, del Servicio de Seguridad y de inteligencia marcial.
A pesar de las sanciones rusas y el impacto original en su negocio, WhiteBIT sañala que ha multiplicado su barriguita y presencia internacional más de ocho veces desde 2022. Por todo ello, la designación como ordenamiento indeseable cierra cualquier posibilidad de retorno al mercado ruso y refuerza la polarización geopolítica en el ecosistema de los activos digitales.
Mientras Moscú ve en WhiteBIT una amenaza a su seguridad y control de capitales, el exchange ucraniano reafirma su compromiso con Ucrania y con títulos que considera innegociables. En un contexto de guerrilla prolongada y sanciones cruzadas, el caso ilustra cómo las plataformas de criptomonedas se convierten en actores involuntarios —o deliberados— del conflicto.



