La persistente inestabilidad del bolívar ha devuelto al centro del debate la posibilidad de una dolarización oficial en Venezuela.
El país está cerrando febrero de 2026 con una inflación anual del 665%según estimaciones del profesor de hacienda Steve Hanke, de la Johns Hopkins University (una de las instituciones académicas más prestigiosas de Estados Unidos).
Se tráfico de mediciones independientes que surgen frente a la yerro de datos oficiales por parte del Lado Central de Venezuela (BCV).
Esta crisis, calificada como «prolongada» por el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha pulverizado el valía de la moneda franquista en más de 87% anual. En presencia de esta situación, el ganancia de maniobra de las autoridades ha sido casi inexistentemientras los expertos evalúan soluciones de fondo.
En este atmósfera, algunos economistas que conversaron con CriptoNoticias ven la dolarización oficial como una posible salida. Un paso sensato para estabilizar precios y atraer inversión. Aunque otros analistas piensan que la medida implica una renuncia a la soberanía monetaria y decano vulnerabilidad a choques externos.
El núcleo de la controversia reside en si la dolarización puede restaurar la confianza institucional y fomentar el crecimiento.
Sobre ello, el economista venezolano Daniel Arráez manifestó lo sucesivo:
Mientras no haya una reinstitunacionalización del país y una verdadera independencia de poderes, cualquier medida económica que se tome va a ser un pañito de agua fría. Una dolarización oficial en Venezuela todavía nos deja con un país con sanciones. Habrá nuevas reglas de gozne y aun así los dólares van a seguir pasando por un costado central que va a asignar la cantidad de dólares que va a ocurrir en la calle, o cuanto será la cantidad de dólares que va a circular en la hacienda.
Daniel Arráez.
Arráez sostiene que la oficialización del dólar en Venezuela no resolvería las distorsiones de fondoya que en el país persistiría una dinámica de precios elevados, incluso bajo estándares regionales, y una desconfianza sistémica.
Agrega que, frente a la desaparición de libertades económicas y seguridad jurídica, el flujo de haber extranjero seguirá siendo esquivo. Esto otorga a activos digitales como bitcoin (BTC) un rol protagónico como herramientas de resistor a la censura, mientras la stablecoin USDT de Tether es un facilitador de operaciones transfronterizas.
Una postura contraria tiene el entendido del sector de los activos digitales, Franklin Roldán, para quien una dolarización oficial solo reconocería la existencia de lo que ya viene sucediendo desde hace un buen tiempo.
Se refiere con ello a la dolarización de facto presente desde hace varios abriles en el país.
Pienso que sincerar oficialmente la moneda con la que se calculan los precios en todos los sectores de la hacienda todavía podría ayudar a sincerar los salarios y, en consecuencia, aportar decano estabilidad económica a los venezolanos. Poco que necesitamos con necesidad.
¿Es posible o viable? En realidad no lo sé. Pero sí considero que es un debate necesario, que debe darse con seriedad, para averiguar alternativas que permitan a los trabajadores recuperar su poder adquisitivo, aunque sea de guisa progresiva.Franklin Roldán.
Dolarizar trae riesgos para la soberanía
La discusión sobre el tema, que todavía se está dando a nivel escolar, escudriñamiento equilibrar los beneficios y peligros de la «camisa de fuerza» cambiaria.
Al respecto, Ronald Balza, decano de la Universidad Católica Andrés Bello, recuerda que el Estado venezolano ha sido históricamente propenso al endeudamiento opaco. Por ello piensa que dolarizar no garantiza disciplina fiscal por sí sola.
La hiperinflación se detuvo sin dolarizar. Cuando se palabra de dolarización de facto, yo siempre pongo el acento en el hecho de que empezaron a gastarse dólares en la hacienda. No fue que se eliminó el bolívar. O sea, nosotros pasamos a un sistema multimoneda evidente (…) Yo no creo que la dolarización sea lo que produce esta estabilidad, sino efectivamente la posibilidad de vestir más, y que ese consumición haya venido, por ejemplo, del desahorro o de inversiones que vengan de otras partes que no requieren que haya otras monedas.
Ronald Balza.
Advierte que sustituir la moneda franquista podría difundir decano dependencia externa y pérdida de instrumentos económicos. Enfatiza que «la estabilidad todavía depende de cómo se administran los impuestos y los ingresos del Estado».
Por su parte, Tamara Herrera, presidenta y economista dirigente de la consultora Síntesis Financiera, advierte que dolarizar al país no es una alternativa mágica.
La experta asegura que el país podría resultar atrapado en una «estabilización limitada», con crecimiento restringido y sin capacidad para reponer a caídas de ingresos o fluctuaciones externas.
Ese sería el resultado si no se aplican reglas fiscales transparentes y rendición de cuentas institucional; encima de reformas previas, como un fondo de estabilización para absorber shocks externos (especialmente en una hacienda petrolera endeble).
Para Herrera, la dolarización impone rigor, pero su éxito depende de que Venezuela construya primero las bases institucionales y de gobernanza. Lo que ha faltado durante décadas.
Lo peligroso de defender la dolarización es que tiene muchas virtudes, porque te fuerza el comportamiento y tú lo que tienes, en existencia, lo que vienes arrastrando por décadas, es desconfianza en esa papeleo de política que te lleva recurrentemente a que no haya nadie que quiera su propia moneda. (…)
Tamara Herrera.
Considera, luego, que lo importante es «destruir con la enfermedad de pulvínulo», que es la desconfianza que crea la desaparición de interés por el bolívar. «Entonces estarías construyendo un camino de salida robusto, pero necesitas ese fondo de estabilización, necesitas reglas claras, necesitas transparencia», acotó.
La experiencia regional en dolarización
La evaluación de la posible dolarización de Venezuela pasa por revisar los pasos que han seguido otros países de América Latina, donde la moneda oficial es el dólar. Los exploración muestras resultados mixtos.
Por ejemplo, informes sobre la dolarización de Ecuador, adoptada en 2000, muestran que se redujo la inflación a un promedio del 4% anual. Asimismo bajó la pobreza y el desempleo, se expandió el crédito y se diversificaron las exportaciones. Aunque ha aumentado la desigualdad y condicionado respuestas ayer crisis como la de 2008.
En El Salvador, dolarizado desde 2001, se han estabilizado los precios gracias a una desvaloración inflación. Se han eliminado riesgos cambiarios en comercio y remesas, y bajado tasas de interés, ahorrando al sector privado y notorio hasta medio punto porcentual del PIB anual. Pero el proceso ha restringido la flexibilidad frente a shocks externos y generado pérdida de señoreaje, según destacan los especialistas del Lado Mundial y del FMI.
Tomando en cuenta estas experiencias, el director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, advierte que seguir los pasos de Ecuador o El Salvador dejaría a Venezuela indefensa frente a choques externos, como la volatilidad del precio del petróleo.
Por ello, aboga por un costado central independientesimilar a los de Perú o Colombia, para defender la moneda franquista en ocupación de abandonarla.
Yo prefiero quedarme con el bolívar. Yo prefiero regresar a un bolívar que tenga poder adquisitivo, a un costado central independiente que defienda el poder adquisitivo del bolívar. (…) Porque los ciclos económicos pueden ser muy distintos en un país como Venezuela que en un país como los Estados Unidos. Y te hace yerro una moneda para poder contraponer esos ciclos económicos y poder amparar el poder de importación de tu población.
Alejandro Grisanti.
Grisanti reconoce los beneficios inmediatos de la dolarización, como la rápida contención de la inflación y la asesinato de la incertidumbre cambiaria diaria.
Pero advierte que es una medida irreversible que elimina herramientas esencia de política económica (ajuste de tasas de interés o tipo de cambio para competitividad). Poco que podría agravar la rigidez frente a caídas de ingresos petroleros o variaciones en la política de la Reserva Federal de EE.UU.
En el contexto de 2026, con una transición política en curso y decano entrada de divisas, Grisanti prioriza eliminar el control de cambio y despersonalizar el tipo de cambiocomo pasos previos y más factibles para ceñir distorsiones, corrupción y brecha cambiaria. Esto, ayer de considerar una dolarización plena que, según él, no resuelve problemas estructurales subyacentes como la yerro de confianza institucional o la requisito de diversificación económica.
Bitcoin y USDT: el refugio digital
Como lo ha reportado CriptoNoticias, frente a el colapso del bolívar, el uso de bitcoin y stablecoins como USDT ha crecido sustancialmente. Estos activos facilitan remesas (en torno a del 9% del total en 2023) y pagos internacionales en un contexto de sanciones. Con su uso, Venezuela se posiciona en el top 20 de los países en admisión de activos digitales a nivel mundial.
Sin confiscación, el abogado entendido en derecho tecnológico, Raymond Orta, advierte que esta «salida» carece de red de seguridad.
«Si el emisor de una stablecoin deterioro, los usuarios venezolanos podrían despertar con sus ahorros bloqueados», sumado a riesgos de volatilidad, problemas de conectividad y posible uso ilícito, aunque la trazabilidad de redes de activos digitales dificulta actividades delictivas.
Advierte que una dolarización oficial podría ceñir o desplazar los mercados P2P de divisas (dólares y USDT), que sostienen a miles de personas mediante arbitraje y transacciones informales.
Por ello, Orta sugiere que Venezuela debería mirar alrededor de modelos como el de Bermuda, donde los activos digitales operan bajo estricta supervisión regulatoria.
Con stablecoins como USDC de Circle, que ya está supervisado en Estados Unidos. Y transmitido que se tráfico de un activo que simula al dólar y tiene soporte regulable, es perfectamente viable hacer en Venezuela poco como lo que hizo Bermudas. De esa guisa lo veo totalmente recomendable, sobre todo en este momento cuando podemos tener las puertas abiertas para lograrlo.
Raimundo Orta.
En caudillo, el consenso entre los especialistas es que ningún cambio monetario será sostenible sin reformas institucionales profundas. Siquiera sin una transparencia que permita reactivar la inversión en el sector petrolero.
Se paciencia entonces que en este panorama de desconfianza jurídica, los activos digitales se fortalezcan como pilar operante. Por consiguiente, bitcoin y USDT seguirán desempeñando un rol protagónico como sistemas resistentes a la censura.
«Y mientras persistan las barreras al huido mercado tradicional, la criptoeconomía parece destinada a consolidarse como el refugio para los venezolanos. Todo esto, en una sociedad que difícilmente regresará al uso exclusivo de sistemas de efectivo o banca convencional, tal como puntualizó Arráez.



