En un mercado que oscila entre la esperanza y la incertidumbre, el precio de bitcoin enfrenta un momento definitorio.
Tras alcanzar su mayor histórico (ATH) de 109.300 dólares en enero de 2025, impulsado por la arribada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca por segunda vez, la moneda digital ha perdido demarcación y ahora ronda los 88.000 dólares.
Analistas y datos del mercado señalan que la zona de los 90.000 dólares será esencia para determinar si bitcoin retoma su senda alcista o se hunde en una corrección más profunda. Mientras tanto, el entorno macroeconómico muestra señales mixtas que mantienen a los inversionistas en vilo.
Un nivel crítico bajo presión
El dominio de precios entre 90.000 y 93.000 dólares se perfila como un campo de batalla para bitcoin. Según CryptoVizArt, seudónimo usado por el investigador patriarca de Glassnode, esta zona representa la saco de costes de los inversionistas que compraron durante la exaltación de noviembre de 2024 a febrero de 2025.
“Cualquier retroceso en dirección a esta zona probablemente se enfrentará a la presión vendedora de quienes buscan salir al alcanzar el punto de consistencia”, explica. Este engendro podría prohibir el aumento del precio, ya que un incremento en la disposición a traicionar por parte de los inversionistas, motivado por la recuperación de su renta, podría intensificar la presión bajista sobre el valía de bitcoin, correcto a la sobreoferta resultante.
Adicionalmente, CryptoVizArt advierte que aventajar esta barrera es esencial para aspirar a un nuevo mayor histórico. “Sin recuperar esta zona de proposición, un nuevo ATH sigue siendo una quimera”, sentencia.
Por ahora, el pandeo de transacción no acompaña lo suficiente como para impulsar un cambio de tendencia sostenidolo que deja al mercado en una posición abandonado.
El pulso del mercado: pérdidas y ganancias en mecanismo
Los datos de Glassnode, de acuerdo con la Ofrecimiento Relativa por Pérdidas y Ganancias, ofrecen una radiografía del estado coetáneo de bitcoin. La proposición de BTC mantenida con pérdidas moderadas ha crecido, mientras que las tenencias con altos márgenes de beneficio han disminuido.
A continuación, se observa que en lo que va de 2025, la proposición con pérdidas no realizadas de entre -23,6% y -10% ha aumentado un 7,75%, lo que refleja que muchos inversionistas que compraron cerca de los máximos locales ahora enfrentan presión financiera.
En contraste, la proposición con ganancias del 40% al 60% ha caído un 3,57%, sugiriendo una toma de ganancias o un ajuste del precio que ha acercado esas monedas al punto de consistencia. Por otro costado, la proposición con beneficios del 20% al 40% ha subido un 3,45%, indicando una acumulación en niveles intermedios, como se aprecia en el futuro representación.
“Un mercado que se enfría, pero no capitula”, resume Glassnode. Esta reorganización en las bandas de pérdidas y ganancias apunta a un sentimiento cerilla: hay nerviosismo, pero no un pánico generalizado.
Voces del prospección: cautela frente a el retroceso
El analista conocido como SantinoCripto aporta una visión prudente sobre el flamante repunte de bitcoin a 88.000 dólares. “Los 91.000 dólares son el nivel esencia; si superamos ese precio, romperíamos la tendencia bajista iniciada a principios de este 2025”, afirma.
Sin retención, advierte que el pandeo de transacción sigue siendo insuficiente para sostener un avance significativo. En su círculo más probable, bitcoin podría alcanzar los 91.000 dólares antiguamente de retroceder nuevamente a la franja de 80.000-82.000 dólares.
Mientras tanto, el entorno macroeconómico empieza a mostrar señales que podrían amparar a bitcoin.
La próxima ronda de aranceles impulsada por Trump, prevista para el 2 de abril, podría ser menos agresiva de lo esperado, como lo reportó CriptoNoticias.
Desde su arribada al poder, el presidente ha implementado incrementos en los aranceles a importaciones desde México, Canadá y China, desatando una “guerrilla comercial” que ha influido en los activos digitales.
Aunque faltan días para esa data esencia, las expectativas de una política más moderada han generado cierto optimismo.
Volatilidad a la panorama
Con el 2 de abril en el horizonte, el mercado se prepara para una semana de movimientos bruscos. La combinación de factores técnicos —como la resistor en los 90.000 dólares— y eventos macroeconómicos sugiere que bitcoin podría tantear subidas y caídas abruptas en función de los rumores que dominen cada momento.
Esta incertidumbre refuerza la idea de que los inversionistas deben permanecer la calma y mirar más allá del corto plazo.
A pesar de los vaivenes, hay consenso en que el ciclo alcista de bitcoin no ha terminado. Expertos como Iván Paz Chain estiman que el precio podría calar a 140.000 dólares en 2025, mientras que analistas de Bernstein apuntan a 200.000 dólares como objetivo.
Michael Saylor, presidente de Strategy, va más allá y pronostica un techo de 180.000 dólares antiguamente de una gran corrección. Estas proyecciones, aunque optimistas, contrastan con la cautela inmediata que impone el nivel de los 90.000 dólares.
Bitcoin se encuentra en una trampa. La zona de los 90.000 dólares no solo representa un desafío técnico, sino todavía un termómetro del apetito del mercado. Mientras el pandeo de transacción no se fortalezca y el entorno macroeconómico no se estabilice, la moneda digital seguirá navegando en aguas turbulentas.



