La Comisión de Bolsa y Títulos (SEC) ha retrasado una serie de solicitudes para autorizar fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados a varias criptomonedas.
Entre las solicitudes que fueron pospuestas por el regulador se encuentran ETF basados en litecoin (LTC), solana (SOL), XRP de Ripple y dogecoin (DOGE), adicionalmente de propuestas relacionadas con cardano (ADA), como señalan los documentos.
La SEC no solo ha pospuesto las solicitudes de ETF de altcoins. Entre las propuestas afectadas, destacan aquellas que buscan integrar el staking en los ETF de ether, la criptomoneda de Ethereum que ya cotiza en el mercado estadounidense.
El staking es un mecanismo que permite a los usuarios circunvalar, en este caso ether, para validar transacciones y reforzar la red, obteniendo recompensas a cambio.
Asimismo, la agencia ha demorado decisiones sobre opciones de cotización para estos fondos, ampliando el resonancia de las dilaciones. Por ahora, ninguna de estas propuestas avanza, pero siquiera enfrenta un rechazo definitivo.
Sin confiscación, mantiene en vilo a inversionistas y empresas del sector, mientras la agencia navega por un aureola oficial que podría echarse meses.
Un obstáculo en Washington
El principal escollo para destrabar este círculo proviene del propio gobierno. En diciembre, el presidente Donald Trump designó a Paul Atkins, un conocido defensor de las criptomonedas, como candidato para liderar la SEC tras la salida de Gary Gensler el 20 de enero.
Sin confiscación, Atkins aún no pasa por las audiencias de confirmación en el Senado, según reportó Semafor. La Casa Blanca no ha enviado la documentación requeridaincluyendo la exposición financiera del nominado, un trámite engorroso adecuado a su vínculo con una clan multimillonaria.
Este retraso oficial mantiene a la SEC sin un liderazgo definido, lo que alimenta las demoras en las decisiones sobre los ETF.
Expertos mantienen elevado optimismo sobre los ETF
A pesar de la incertidumbre, voces del sector minimizan el impacto. Nate Geraci, presidente de ETF Store, señala: «No es ninguna sorpresa… simplemente tomará poco de tiempo. El nuevo presidente de la SEC ni siquiera está en funciones todavía».
En la misma estría, James Seyffart, analista de Bloomberg especializado en ETF, asegura que este retraso rebate a un «procedimiento normalizado» y no altera las probabilidades de aprobación, que considera «relativamente altas».
El doble añade que las fechas linde definitivas para estas solicitudes se extienden hasta octubre, dejando beneficio para avances futuros.
Seyffart, anejo a su colega Eric Balchunas, incluso de Bloomberg, mantiene proyecciones específicas sobre qué criptomonedas podrían ver luz verde primero.
Según sus cálculos, litecoin encabeza la inventario con un 90% de probabilidades de aprobación para su ETFseguido por dogecoin (75%), solana (70%) y XRP (65%).
Estas estimaciones reflejan un estudio de mercado que no se detiene, incluso delante los retrasos. De hecho, hoy mismo Franklin Templeton presentó una nueva solicitud para un ETF basado en XRP, sumándose a firmas como Grayscale, Bitwise y 21Shares, que compiten por exhalar productos ligados a la moneda de Ripple Labs, como lo reportó CriptoNoticias.
Un sector que no se rinde
Mientras la SEC toma tiempo para deliberar, el interés por los ETF de criptomonedas no decae. La aprobación de ETF de bitcoin al contado en enero de 2024 y de ether en julio marcó un precedente que las empresas buscan replicar con otras monedas.
Adicionalmente, el flamante impulso regulatorio, como la creación de un peña de trabajo sobre criptomonedas liderado por la comisionada Hester Peirce, sugiere que el diálogo sigue amplio. Por ahora, el sector aplazamiento, con la horizonte puesta en un octubre que podría determinar el rumbo de las altcoins en Wall Street.
La valor de la SEC de frenar estas solicitudes no cierra puertas, pero sí alarga la incertidumbre en un mercado ansioso por claridad. Con un liderazgo en transición y un calendario que se extiende hasta finales de año, el destino de los ETF de litecoin, solana, XRP, dogecoin y más queda suspendido en un compás de aplazamiento.



