El Congreso de Connecticut ha consentido ayer una ley que prohíbe al gobierno estatal cambiar, aceptar o prolongar criptoactivos como bitcoin (BTC). Adicionalmente, la carta incluso impone cambios en la regulación sobre la industria detrás de estos activos.
El tesina, que figura bajo el código HB7082, fue consentido por unanimidad en ambas cámaras de la reunión estataly prórroga ser firmado. Su entrada en vigor está prevista para el próximo mes de octubre.
La iniciativa se titula oficialmente Un acto sobre la regulación de la moneda posible y las inversiones estatales (Ley sobre la regulación de monedas virtuales y las inversiones estatales).
Adicionalmente de la prohibición de una reserva de bitcoin, un aspecto esencia del texto es la nueva clasificación de los proveedores de servicios de transferencia de fondos que operan con criptomonedas, incluyendo a quienes gestionan cajeros automáticos de bitcoin o «kioscos de monedas virtuales».
Estos operadores deberán registrar a sus clientes y diferenciar entre usuarios nuevos y recurrentesbasándose en el número de transacciones realizadas y el tiempo transcurrido desde su registro.
La iniciativa establece incluso las condiciones bajo las cuales una persona o entidad puede ser considerada como cualquiera que tiene «control» sobre una empresa dedicada a la transferencia de fondos relacionados con criptoactivos, así como los criterios para ser obligado como un «inversor pasivo» interiormente de la misma. Este enfoque pesquisa identificar con claridad quiénes ejercen poder de atrevimiento interiormente de las compañías que manejan fondos de terceros mediante monedas digitales.
Entre las primeras condiciones, se destaca poseer al menos el 25% de las acciones con derecho a voto, tener la capacidad de designar a la mayoría de los directivos o practicar una influencia decisiva en la diligencia y políticas de la firma. Por otro flanco, para ser obligado como un «inversor pasivo», una persona debe demostrar que no participa en la filial ni en la toma de decisiones de la entidad.
Mientras Connecticut adopta una postura restrictiva con destino a las criptomonedas, otras regiones de Estados Unidos avanzan con enfoques abiertos e innovadores. Entre los casos más recientes, se encuentra Texas, donde el Congreso aprobó el postrer mes un tesina de ley para crear una reserva de bitcoin.
Adicionalmente, como reportó CriptoNoticias, New Hampshire aprobó una ley que autoriza al tesorero estatal a destinar un porcentaje de fondos públicos a una reserva estratégica de bitcoin. Esta medida pesquisa proteger las finanzas estatales frente a la inflación y la depreciación del dólar.
De modo paralela, Arizona y Oregón han promovido regulaciones que avanzan en la integración de las criptomonedas interiormente de sus territorios.
Arizona dio luz verde a la creación de un fondo distinto para activos digitales no reclamados, mientras que Oregón actualizó su código comercial para distinguir los criptoactivos como seguro válida en contratos, facilitando su uso en transacciones comerciales y operaciones crediticias.
Según la firma de prospección Bitcoin Laws, se han presentado 48 proyectos relacionados con reservas de bitcoin en 26 estados. De estos, 31 siguen en trámite constitucional en 16 jurisdicciones.



