Piero Cipollone, miembro de la Agrupación Ejecutiva del Asiento Central Europeo, dijo que una acogida más amplia de las monedas estables podría rozar la almohadilla de depósitos minoristas de los bancos comerciales.
Hizo estas declaraciones el viernes en un discurso en presencia de la Convenio de Bancos Cooperativos de Crédito de Italia en Roma, donde argumentó que los pagos digitales están remodelando la banca y aumentando la dependencia de Europa de la infraestructura de pagos no europea.
Cipollone dijo que los bancos ya están perdiendo tarifas de cuota y datos de transacciones a manos de los proveedores de pagos móviles. Añadió que el euro digital ayudaría a preservar el papel de los bancos en el sistema de pagos.
“El euro digital preservaría el papel del pasta manifiesto y garantizaría que los bancos sigan involucrados en el ecosistema de pagos mientras continúan satisfaciendo las deposición de sus clientes”, dijo Cipollone.
El martes, el BCE seleccionó 36 proveedores de servicios de cuota, incluidos bancos, fintechs y empresas de pagos, para un piloto del euro digital de 12 meses que comenzará en la segunda fracción de 2027.
El plan tiene como objetivo probar cómo podría intervenir una moneda digital minorista de un cárcel central en toda la zona del euro antaño de cualquier intrepidez sobre su transmisión, que según el BCE podría durar ya en 2029.



