Arthur Hayes, cofundador de BitMEX, expuso las razones por las cuales mantiene una postura de «mayor aventura» en el mercado de bitcoin y las criptomonedas. Su proposición central sugiere que Bitcoin alcanzará un valencia de entre 125.000 y 145.000 dólares antiguamente de que termine el presente año, impulsado por una reconfiguración del sistema financiero internacional y la menester estatal de financiar conflictos mediante la expansión monetaria.
Hayes sostiene que la estabilidad del dólar estadounidense como moneda de reserva universal depende de su capacidad para suministrar un comercio sin fricciones. Sin confiscación, el presente conflicto en Irán y las tensiones en el ceñido de Ormuz han introducido obstáculos logísticos significativos.
Según el analista, cuando el flujo de mercancías críticas como el petróleo o los fertilizantes se ve interrumpido, la utilidad insignificante de persistir reservas en dólares disminuye para las naciones importadoras.
El mensaje detalla que países fuera de la esfera de influencia directa de Washington están comenzando a diversificar sus reservas. La tendencia muestra un desplazamiento desde los bonos del Reservas de EE. UU. en torno a activos como el oro o el yuan chino.
Hayes argumenta que este cambio no es ideológico, sino práctico, si el sistema del dólar ya no garantiza la entrega puntual de suministros energéticos, los agentes económicos buscarán arquitecturas financieras alternativas, según Hayes.
La transición en torno a una caudal de guerrilla
Uno de los puntos más relevantes del exploración de Hayes es la transformación de la política fiscal estadounidense. El analista observa que, en presencia de la disminución de la demanda extranjera de deuda pública, el gobierno no ha optado por la rigidez, sino por el mantenimiento de un compra elevado en defensa y subsidios internos.
En este contexto de «caudal de guerrilla», la Reserva Federal y el sistema bancario comercial se convierten en los compradores de última instancia de la deuda estatal.
Hayes señala que, aunque no se anuncie formalmente un software de flexibilización cuantitativa (QE), existe una expansión «sigilosa» de los balances.
Estima que la solvencia está aumentando a un ritmo constante, lo que devalúa el poder adquisitivo de las monedas fíat y beneficia directamente a activos con una propuesta algorítmicamente limitada, como lo ha reportado CriptoNoticias. Para Hayes, las métricas tradicionales como el Índice de Precios al Consumidor (IPC) pierden relevancia frente a la menester política de financiar la producción industrial y marcial.
Proyecciones de mercado y Bitcoin
Bajo este esquema de solvencia creciente, Hayes sitúa a bitcoin como el principal beneficiario. La previsión de alcanzar los 145.000 dólares para finales de año se podio en la premisa de que los bancos centrales no permitirán una deflación crediticia ni un colapso del sistema bancario regional.
En su espacio, la respuesta institucional en presencia de cualquier signo de crisis será la inyección de renta, un mecanismo que históricamente ha servido de catalizador para el precio de los activos digitales.
Por otra parte de bitcoin, Hayes destaca el papel de protocolos emergentes como Hyperliquid, que permiten la negociación de materias primas y activos tradicionales de forma descentralizada.
El analista subraya que la capacidad de proceder mercados globales sin interrupciones de fin de semana es una superioridad competitiva que atraerá flujos de renta masivos desde el sistema financiero tradicional (TradFi) en torno a el ecosistema de bitcoin y las criptomonedas.
El enfoque de Hayes presenta un Bitcoin fortalecido no solo por la asimilación tecnológica, sino por la fragilidad de las estructuras macroeconómicas actuales. La combinación de una deuda pública al subida, conflictos geopolíticos persistentes y una intervención constante de los bancos centrales crea, en su opinión, el entorno ideal para una revalorización histórica del mercado de bitcoin en 2026.



