Bitcoin (BTC) cayó por debajo de 70.000 dólares, un nivel similar al que registraba ayer de la conquista de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Como consecuencia de esta caída, BTC ha borrado por completo el impulso alcista que había generado el triunfo del republicano desde comienzos de noviembre de 2024tal como se observa en el subsiguiente croquis:
El retroceso se da en un contexto macroeconómico contrario para los activos considerados de aventura y marca un punto de inflexión para el mercado, que había descontado un marco político y monetario más oportuno para la moneda digital.
Este movimiento bajista de BTC ocurre en medio de una reincorporación correlación con el sector tecnológico estadounidense, que atraviesa una grado de corrección.
De acuerdo con un estudio de Bloomberg, los operadores de Wall Street están ejecutando una rotación de activos, reduciendo exposición a grandes compañías tecnológicas y aumentando posiciones en efectivo u otros instrumentos defensivos.
Esta dinámica dejó bajo presión a los activos “de aventura”, entre los que el mercado suele incluir a BTC.
La caída se vio profundizada por el retroceso del índice Nasdaq 100, que llegó a perder más de un 1,5% tras una ola de ventas en fabricantes de chips y empresas de software. En ese entorno de inquina al aventura, BTC prolongó su tendencia bajista, moviéndose en sintonía con el castigo al sector tecnológico.
A este marco se suman tensiones geopolíticas crecientes entre Estados Unidos e Irán, con versiones sobre una posible ascenso marcial. La incertidumbre bélica suele aumentar posturas defensivas por parte de los inversionistas, que tienden a acortar exposición a activos volátiles.
Otro foco de atención es la futura conducción de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Tal como informó CriptoNoticias, Kevin Warsh, uno de los nombres que suena para presidir la Fed, es conocido por su postura oportuno alrededor de BTC y por alinearse, en parte, con la intención de Trump de acortar las tasas de interés.
Sin confiscación, su historial incluye decisiones de política monetaria restrictiva, lo que introduce incertidumbre sobre cuál sería su orientación en caso de encargarse al frente de la FED. Esa equívoco contribuye a aumentar la cautela del mercado en el corto plazo.
Se diluye el optimismo del sector de los activos digitales por Trump
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 5 de noviembre marcaron un punto de inflexión para los mercados, incluidos bitcoin y las criptomonedas. La conquista de Donald Trump despertó expectativas de un entorno regulatorio más oportuno para los activos digitales.
Ese optimismo impulsó a BTC a marcar nuevos máximos históricos. El 6 de noviembre superó los 75.000 dólares y, un día a posteriori, avanzó por encima de los 76.000 dólares.
Por aquel entonces, el mercado interpretó esos movimientos como la confirmación de un cambio de ciclo apoyado en factores políticos y monetarios.
Sin confiscación, ese entusiasmo se fue diluyendo con el valer del 2025. Uno de los factores que más desilusionó al mercado fue la creación de una reserva estratégica de BTC en Estados Unidos, que no incluyó compras directas del activo por parte del gobierno, como muchos esperaban.
Lo concreto, es que el mercado parece ocurrir dejado antes el optimismo de la «era Trump» y vuelve a enfocarse en las condiciones macroeconómicas, la política monetaria y el apetito completo por el aventura. Factores que soplan en contra y presionan a la descenso el precio de BTC y al resto del mercado de los activos digitales



