El mercado de bitcoin (BTC) vive un momento peculiar: un rally sostenido, pero sin el bullicio característico de los inversores minoristas.
A diferencia de ciclos pasados, donde la fiebre compradora de pequeños inversionistas marcaba el ritmo, hoy son los grandes jugadores —instituciones, fondos y empresas— quienes lideran la cargaacumulando la moneda con una vistazo puesta en el grande plazo.
Con el precio de bitcoin rondando los 120.000 dólares, los datos on-chain revelan una dinámica clara. “Este ciclo no se parece en carencia a la alienación de 2021”, afirma el analista Burak Kesmeci, en un reporte publicado por el proveedor de datos on-chain CryptoQuant.
Mientras los minoristas venden, los inversores institucionales y grandes carteras, incluidos fondos cotizados en bolsa (ETF), acumulan BTC de forma agresiva desde principios de 2024, año en que salieron a la bolsa estos instrumentos financieros.
Este movimiento sugiere una táctica de confianza a grande plazo, alejada de la especulación frenética de antiguamente. Otro caso surge de las empresas de cotización pública que han acogido bitcoin para sus tesorerías. Hasta ahora han acumulado 918.108 BTC consolidando una tendencia de “corporativización” de la moneda digitalcomo lo ha reportado CriptoNoticias.
Minoristas al ganancia
Por el contrario, los inversores minoristas muestran un comportamiento opuesto. Desde 2023, sus tenencias de BTC han disminuido de modo constantecon una acumulación neta negativa.
Como se observa en el esquema, a partir de finales de 2022 y, de forma más pronunciada en 2024 y 2025, la sección azur (minoristas) muestra una acumulación negativa (por debajo de la serie del cero), indicando que sus tenencias de BTC han disminuido de modo constante.
Muchos, especialmente los hodlers de corto plazo —quienes mantienen sus monedas por menos de 155 días—, optan por tomar ganancias tras las fuertes subidas recientes.
Esta liquidación contrasta con la acumulación estratégica de los grandes jugadores, lo que explica la partida de un frenesí minorista. Los datos de Google Trends refuerzan esta idea: las búsquedas de “bitcoin” son moderadas, allí de los picos de optimismo vistos en ciclos anteriores.
“No hay optimismo masiva, ni las redes sociales están desbordadas”, señala Kesmeci. La yerro de FOMO (miedo a quedarse fuera) entre los minoristas indica que el mercado aún no ha corto su punto de movimiento.
“El metálico tranquilo y inteligente está en el tablado, mientras la mayoría observa desde la serie de bandada”, añade. Este panorama sugiere que el rally podría tener espacio para crecer, siempre que los minoristas no entren en masa. Sin confiscación, Kesmeci advierte: “Cuando lleguen los minoristas, el tren estaría acercándose a su parada final”.
Un cambio en el horizonte
El perfil de los compradores de bitcoin además está evolucionando. Cada vez menos individuos adoptan la moneda como protección contra la inflación o la incertidumbre económica, mientras que las empresas la abrazan con longevo convicción.
Este cambio refuerza la idea de una profesionalización del mercado, donde las decisiones se toman con un enfoque más clave.
“Si los inversores minoristas aún no han entrado, el camino por delante aún puede estar descubierto”, dice Kesmeci. Por ahora, el rally de bitcoin avanza impulsado por el músculo institucional, pero la pregunta persiste: ¿cuándo despertará la multitud? Cuando lo haga, el mercado podría estar cerca de un punto de inflexión.



