El rendimiento del bono del Riquezas de Estados Unidos a 30 primaveras alcanzó este martes 19 de mayo su nivel más detención desde julio de 2007, al situarse en 5,19%, lo que prende las alarmas en el mercado de bitcoin (BTC), ya que esto puede afectar al precio de la moneda digital.
Este incremento en los instrumentos de deuda pública estadounidense puede ser responsable, entre otros factores, a la caída del 6% en el precio de bitcoin durante la última semana, el cual descendió desde los 81.100 dólares hasta los 76.800 dólaresuna cotización que el criptoactivo no registraba desde el pasado 1 de mayo.
La razón del incremento en el rendimiento del bono se relaciona directamente con el aumento de los precios de la energía.
Este repunte energético se originó a raíz de la hostilidades de Estados Unidos con Irán que comenzó el pasado 28 de febrero, un conflicto geopolítico que agrava las presiones inflacionarias a nivel internacional y que podría someter a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) a considerar un incremento en las tasas de interés.
Antiguamente del estallido de este conflicto en Oriente Medio, los rendimientos de la deuda estadounidense mostraban una tendencia a la disminución luego de primaveras de inflación persistente, llegando a cotizar en un 4,62%, como se aprecia en el claro.
Los analistas del boletín financiero The Kobeissi Letter explicaron que en los primeros días de la hostilidades de Irán, «los rendimientos del Riquezas de Estados Unidos subieron, pero el movimiento estuvo en gran medida contenido. El consenso era que la hostilidades sería breve y que el estricto de Ormuz no permanecería cerrado. Hoy en día, el tráfico sigue cerca de 0».
El estricto de Ormuz es una vía marítima estratégica esencia que une el Holgazán Pérsico con el Holgazán de Omán, por donde transita el 20% del petróleo a nivel mundial. Su interrupción ha provocado que los precios del crudo superen los 100 dólares por barril durante casi dos meses, alcanzando precios que no se veían desde 2022.
Esto aceleró el índice de precios del productor (IPP) de Estados Unidos hasta el 6% interanual en abril de 2026, frente al 4,3% registrado en marzo. Por su parte, el índice de precios al consumidor (IPC), que mide la inflación minorista directa sobre los ciudadanos, escaló hasta el 3,8%, situando a entreambos indicadores en sus niveles más altos desde el año 2023.
Al respecto, los analistas de The Kobeissi Letter precisaron que «a medida que la inflación aumenta, las tasas de interés a holgado plazo suben para compensar a los prestamistas por este aventura», añadiendo encima que «se está viendo la peor inflación desde la recuperación posterior a la pandemia».
El inversor Quinten François se opone a la idea de que la FED pueda seguir subiendo las tasas de forma segura. Según François, el mercado «está básicamente arrinconando a la FED», dejando a la institución solo dos opciones extremas: imprimir boleto de nuevo (lo que devaluaría el dólar y podría beneficiar a bitcoin a holgado plazo) o permitir que el sistema colapse bajo el peso de su propia deuda. «Sabes cuál será», sentencia, dando a entender que la impresión masiva de boleto será la respuesta elegida.
Por su parte, Ajay Rajadhyaksha, presidente total de investigación de Barclays, advirtió que «si aceptablemente los rendimientos podrían estar en máximos anuales, eso por sí solo no justifica la inversión a holgado plazo». Aún así, los estrategas de Barclays estiman que los rendimientos podrían pasar el 5,5%niveles no vistos desde 2004.
Este entorno impacta negativamente en bitcoin (BTC) y el resto de criptomonedas. En un atmósfera de tasas más altas, los bonos del Riquezas —respaldados por el gobierno estadounidense— ofrecen rendimientos atractivos y seguros, lo que resta atractivo a los activos considerados «de aventura» y provoca panorama de caudal de esos mercados.
La crisis no se limita a Estados Unidos. Como reportó CriptoNoticias, en países como Japón, por ejemplo, los bonos estatales todavía han registrado un musculoso repunte, impulsados por los mismos precios globales del petróleo. La musculoso dependencia energética del país oriental ha disparado su inflación interna, añadiendo presión adicional al panorama total de renta fija.



