PlanB, obligado analista de mercado por su maniquí predictivo Stock-to-Flujo (S2F), advirtió el 1 de abril de 2026, que el precio de bitcoin (BTC) podría caer por debajo de los 59.000 dólares antiguamente de retomar una tendencia alcista.
“Como ya he dicho, no me sorprendería que BTC cayera por debajo de la media móvil de 200 semanas (59.000 dólares) y del precio realizado (54.000 dólares) antiguamente del próximo repunte”, señaló a través de una publicación de X
Aun así, mantiene su proyección de dilatado plazo: niveles cercanos a los 500.000 dólares, internamente de un rango que va de 250.000 a 1 millón de dólares
Para sostener su juicio, PlanB comparte un esquema del precio de bitcoin que combina varios indicadores:
En primer circunscripción, la cadena negra representa la media móvil de 200 semanas, uno de los niveles de soporte más relevantes en la historia de BTC. Se prostitución del promedio del valía en los últimos casi cuatro primaveras y, en ciclos anteriores, ha funcionado como un asfalto durante las fases bajistas, como en 2022 tras la caída desde los máximos históricos de 2021.
Por encima de esa relato aparece una cadena monótono, que corresponde al precio realizado de la moneda creada por Satoshi Nakamoto. Este indicador refleja el valía promedio al que fueron adquiridos los BTC actualmente en circulación y suele interpretarse como el “costo pulvínulo” del mercado.
A su vez, el precio de BTC está representado por puntos cuyo color no es azaroso. Cada uno de ellos incorpora el índice de fuerza relativa (RSI, por sus siglas en inglés) un indicador que mide la fortaleza del mercado en una escalera de 0 a 100.
Los tonos rojos y naranjas indican zonas de sobrecompra, los verdes reflejan un estado más ecuánime y los azules, como el contemporáneo (RSI 44), sugieren cariño relativa del precio.
Adicionalmente, hay una cadena punteada que representa la trayectoria esperada según el maniquí S2F. Como se observa, para el ciclo contemporáneo el precio promedio proyectado se sitúa en torno a los 500.000 dólaresnivel que sustenta la visión alcista de dilatado plazo de PlanB.
¿Qué es el maniquí Stock-to-Flow?
El maniquí S2F intenta explicar el precio de bitcoin a partir de su escasezpero la idea es más simple de lo que parece.
Funciona comparando cuánto BTC ya existe (stock) con cuánto se crea cada año (flujo). Si se emiten pocas unidades nuevas en relación con lo que ya hay, el activo se vuelve más escaso.
Es afirmar, si hay mucho de poco y se sigue produciendo mucho, no es escaso. Pero si hay una cantidad limitada y casi no se produce más, su valía tiende a subir. En el caso de BTC, su audición se reduce cada cuatro primaveras con el halving, lo que hace que cada vez entren menos monedas nuevas al mercado. Eso aumenta su escasez con el tiempo.
Bajo este maniquí, BTC tiene un índice cercano a 113, más del doble que el oro (en torno a de 60), lo que implicaría que es más escaso. La dialéctica es directa: si poco es más escaso, debería regir más.
Durante primaveras, este enfoque funcionó suficiente proporcionadamente para seguir la tendencia del precio. Pero hoy está en discusión, porque el mercado parece contestar cada vez más a factores como la solvencia completo, las tasas de interés o los conflictos geopolíticos, y no solo a la escasez.
El debate se intensificó tras un estudio publicado el 27 de marzo de 2026 por Tommaso Scarpellini, experto en inversiones, quien sostiene que los modelos matemáticos que durante primaveras explicaron el precio de BTC “están fallando estrepitosamente”, tal como informó CriptoNoticias.
Según su juicio, la escasez, el principal argumento alcista, ya no está gobernando el comportamiento del precio como en ciclos anteriores. Si proporcionadamente el maniquí Stock-to-Flow describió proporcionadamente la tendencia hasta 2022, hoy muestra una desconexión creciente con la dinámica contemporáneo del mercado.
De hecho, Scarpellini advierte que este tipo de modelos ha perdido protagonismo internamente de la comunidada medida que otros factores comienzan a pesar más.
Contexto: macroeconomía y geopolítica condicionan el precio
El estudio de PlanB y las críticas a su maniquí se dan en un contexto donde bitcoin está cada vez más influido por variables externas.
Las tensiones en Medio Oriente, especialmente en torno al estricto de Ormuz, impactan en el precio del petróleo y, por extensión, en la inflación completo. A esto se suma la audacia de la Reserva Federal (FED) de prolongar las tasas de interés en 3,75%lo que restringe la solvencia habitable para activos de peligro.
Adicionalmente, la fragilidad en el crédito privado agrega presión al sistema financiero, generando un entorno más opuesto para los mercados.
En este escena, BTC logró recuperarse cerca de la zona de los 68.000 dólares, pero el mercado aún no encuentra una dirección clara.
El planteo de PlanB expone una tensión cada vez más evidente: la coexistencia entre modelos teóricos de dilatado plazo y un mercado que asegura, en el corto plazo, a factores macroeconómicos y geopolíticos.
Es por ese motivo que, para el analista, una caída cerca de los 59.000 dólares no sería una anomalía, sino parte del comportamiento regular del ciclo antiguamente de un nuevo impulso alcista.



