La inclusión de bitcoin (BTC) y demás criptomonedas en los nuevos estándares globales para las estadísticas macroeconómicas no necesariamente implica que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconozca a bitcoin como oro digital.
Se prostitución de una aclaratoria que hace un especie de expertos, frente a los rumores que se han desatado tras la publicación de la séptima impresión del Manual de Peso de Pagos y Posición de Inversión Internacional (MBP7) del FMI.
Tal como reportó CriptoNoticias, el FMI reconoció en el documento el creciente impacto crematístico de las criptomonedas y rastreo estandarizar la forma en que los países reportan estos activos en sus estadísticas de peso de pagos. Lo que implica que el organismo admite que BTC puede ser usado como refugio de valencia.
Así lo señaló en X Dennis Porter, CEO de Satoshi Action Fund, una ordenamiento que se dedica a impulsar políticas para promover la asimilación de bitcoin en Estados Unidos. En su mensaje, llamó la atención sobre los comentarios que corren en redes sociales, diciendo que el FMI había agradecido a bitcoin como oro digital.
«Admisiblemente, he descubierto por qué la clan afirma que el FMI dijo eso», aclaró. Asegura que la frase del FMI, que ha sido mal interpretada, es la próximo: «estos nuevos activos digitales fueron diseñados para ser utilizados como medio de cuota o llevar a cabo como reserva de valencia».
«Es muy exagerado saltar de esa frase a convenir a BTC oro digital», aclara Porter. Agrega que la cita es una buena señal de que el FMI reconoce a la moneda digitalaunque definitivamente «no significa que avale a bitcoin y lo compare con el oro».
A pesar de ello, el versado coincide con la idea de que la inclusión de las criptomonedas en la modernización del Manual de Peso de Pagos subraya la creciente admisión de los activos digitales en el panorama financiero general.
Una situación que implica un paso práctico en torno a la integración de los activos digitales en el monitoreo macroeconómico. Pero que sigue alineada con la postura normal del FMI de que bitcoin no debe ser moneda oficial ni de curso constitucionaltal como lo reitera en diferentes informes.
Se entiende, por consiguiente, que el organismo siquiera añadirá BTC a sus reservas oficiales, como apuntaron algunos de los rumores.
Manual del FMI estandariza el control mundial a bitcoin
Se cree que las nuevas directrices del MBP7 —que serán promovidas por el FMI para 2029-2030– influirán en la forma en que otras organizaciones internacionales y los gobiernos abordan la regulación e integración de las criptomonedas en sus sistemas financieros.
De ahí que analistas de la empresa de tecnología financiera AInvest consideren que esta modernización tendrá profundas implicaciones para la bienes general, abriendo las puertas a una veterano transparencia.
Aunque todavía implicará una veterano responsabilidad en la rendición de cuentas, considerando que por primera vez se establecen directrices claras sobre cómo deben registrarse los activos digitales. Esto obligará a rendir cuenta detallada de los flujos transfronterizos de bitcoin.
Para los analistas, este lineamiento es especialmente relevante para las regiones donde las criptomonedas se utilizan cada vez más como medio de transacción e inversión.
Ahora se demora que los países reporten las transacciones relacionadas con criptomonedas —como transferencias transfronterizas, recompensas de minería o ingresos por staking— en sus estadísticas de peso de pagos. Esto aumenta la visibilidad sobre cómo fluyen los activos digitales a través de las economías.
Ainvest.
Como resultado, se prevé que la asimilación de criptomonedas siga en aumento en los próximos abriles, aun cuando el FMI no las reconozca como monedas.
No obstante, todavía hará que países con regulaciones poco rigurosas o inexistentes se vean presionados a alinearse con los estándares del FMI. Poco especialmente importante si buscan subvención del organismo o desean perseverar su credibilidad en los mercados globales
Como ocurrió en el caso de El Salvador y otros países como la República Centroafricana y Argentina, este hecho «podría conducir a que los gobiernos se vean forzados a aplicar medidas más estrictas de supervisióntributación y lucha contra el lavado de capital».



