Sphere 3D Corp. ha cerrado oficialmente la adquisición de Cathedra Bitcoin, combinando dos empresas que cotizan en bolsa en una sola entidad centrada en la minería de Bitcoin, la infraestructura energética y un eventual viraje con destino a cargas de trabajo de IA. La transacción de acciones otorga a los accionistas de Cathedra aproximadamente el 49% de la propiedad de la empresa fusionada.
Cathedra ahora opera como una subsidiaria de propiedad total de Sphere 3D, que continuará cotizando en NASDAQ con su símbolo coetáneo (ANY). El acuerdo, anunciado por primera vez el 5 de marzo de 2026, recibió un apoyo casi generalizado de ambas bases de accionistas antaño de exceder su postrer obstáculo regulatorio.
Cómo se ve la empresa combinada
En conjunto, las operaciones fusionadas abarcan cinco centros de datos en Tennessee, Kentucky e Iowa. La huella combinada ofrece 53 MW de capacidad de energía administrada y una tasa de hash de 1,2 EH/s.
El acuerdo se estructuró íntegramente en acciones, lo que significa que no hubo intercambio de efectivo. Los tenedores de títulos de Cathedra recibieron acciones que representaban aproximadamente el 49% de la nueva empresa, aunque a ciertos grandes tenedores se les limitó el 7% de propiedad mediante la difusión de acciones preferentes. Ese margen es un mecanismo de gobernanza diseñado para evitar que cualquier titular de la Cátedra heredado ejerza una influencia enorme en la entidad combinada.
El proceso de aprobación y el respaldo de los accionistas
Los accionistas de Cathedra votaron el 15 de mayo, otorgando un apoyo del 99,95% a la transacción. Los accionistas de Sphere 3D hicieron lo mismo el 21 de mayo, y la Corte Suprema de Columbia Británica otorgó la aprobación jurídico final el 26 de mayo. La décimo del tribunal de Columbia Británica refleja la incorporación canadiense de Cathedra, ya que la compañía anteriormente cotizaba en TSX Venture Exchange bajo el símbolo CBIT y en el mercado extrabursátil de EE. UU. como CBTTF.
La IA y el HPC juegan
La compañía combinada ha concreto planes para expandirse con destino a la inteligencia industrial y el alojamiento informático de detención rendimiento adjunto con sus operaciones mineras de Bitcoin existentes. El discurso es sencillo: si ya posee una infraestructura de energía y espacio en el centro de datos, reutilizar parte de esa capacidad para cargas de trabajo de IA es el subsiguiente paso sensato. Los 53 MW de capacidad administrada le dan a Sphere 3D poco tangible con lo que trabajar, pero convertir las instalaciones mineras en centros de datos de fracción AI requiere una inversión de caudal significativa en redes, actualizaciones de densidad de energía y sistemas de refrigeración que van mucho más allá de lo que exigen los ASIC de Bitcoin.



