Bitcoin (BTC) cotiza este jueves 4 de junio de 2026 rodeando de los 63.000 dólaresun nivel que lo sitúa acerca el pequeño del año en curso, que es de 60.000 dólares y fue pillado en febrero. La caída del precio de bitcoin acumula 13% en los últimos siete días y ocurre en un momento en que, paradójicamente, llegan señales diplomáticas positivas desde Medio Oriente.
En el venidero representación se observa cómo se ha movido la cotización de la moneda digital en la última semana:
Israel y Líbano acordaron ayer, miércoles 3 de junio, implementar un detención al fuego. Se alcahuetería del avance más concreto con destino a un acuerdo más amplio que ponga fin al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El presidente Donald Trump fue más allá y sugirió que podría sobrevenir novedades en las negociaciones con Irán incluso este fin de semana.
La comunicado debería sobrevenir sido un alivio para el mercado de bitcoin, pero no lo fue. La razón es que la caída de bitcoin no avala a un ejecutor incidental. En los últimos días confluyeron tres presiones bajistas que se reforzaron mutuamente.
Tal como lo ha explicado CriptoNoticias, la primera presión bajista son los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos, que acumulan 13 jornadas consecutivas de panorama de haciendala destello negativa más larga desde su extensión en enero de 2024. Cuando los inversores retiran fortuna de estos fondos, las gestoras pueden entregar bitcoin para cancelar el hacienda, lo que presiona el precio a la desvaloración.
La segunda causa fue Táctica. La empresa de Michael Saylor, el longevo tenedor corporativo de bitcoin del mundo, anunció que entre el 26 y el 31 de mayo vendió 32 BTC por aproximadamente 2,5 millones de dólares.
En términos numéricos, la operación es casi irrelevante: representa el 0,0037% de sus tenencias. Pero los mercados no leen balances, leen señales. Y esta señal rompió poco que muchos inversionistas no querían ver roto: la novelística del comprador perdurable que nunca vendía. Esa certeza funcionaba como un áncora psicológica.
La tercera razón es el contexto geopolítico. El ajustado de Ormuzpor donde transita cerca de un botellín del petróleo y el gas natural licuado del mundo, lleva más de tres meses con su tráfico severamente interrumpido desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sobre Irán en febrero. Eso alimenta el aventura de inflación y reduce las expectativas de cortaduras de tasas de interés, lo que empuja a los inversores a alejarse de activos considerados «de aventura», como bitcoin.
La pregunta es por qué el acuerdo entre Israel y Líbano no frenó la caída. La respuesta está en los detalles: el ajustado de Ormuz sigue cerrado, los ataques no cesaron del todo —este jueves se reportaron nuevos bombardeos israelíes en el sur del Líbano—, e Irán aclaró que, por ahora, no hay avances reales en las negociaciones con Washington.
Mientras el ajustado permanezca bloqueado, la presión inflacionaria universal no cede, y con ella siquiera ceden las condiciones que mantienen a bitcoin bajo presión. Un acuerdo completo que reabra la ruta marítima sería el catalizador que el mercado calma. Por ahora, solo hay promesas.
Bitcoin está hoy cerca de un 50% por debajo de su mayor histórico de 126.000 dólares. A 63.000 dólares, el activo se acerca al tierra registrado en los primeros meses de 2026. Si ese nivel no aguanta, varios analistas técnicos ya colocaron su próxima narración entre los 40.000 y 45.000 dólares.
El mercado calma una señal capaz de volver la tendencia. Las buenas telediario de Medio Oriente no fueron suficientes. Todavía.



