Bitcoin cotizó en torno a de USD 73.500 este viernes 29 de mayo, un nivel que lo deja cerca de 10% por debajo de los máximos de USD 80.000 alcanzados a inicios de mes. Aunque el precio todavía se mantiene por encima de los USD 70.000, nuevos datos de CryptoQuant sugieren que uno de los indicadores más usados para calibrar fortaleza alcista podría estar reflejando, en ingenuidad, una pequeño décimo compradora.
La firma advierte que el mercado luce más frágil de lo que parece en superficie. Actualmente, 15,8 millones de BTC figuran como suministro en manos de tenedores a grande plazo, pero esa sigla no necesariamente acento de convicción, sino de una rotación cada vez más lenta. CryptoQuant estima que la propuesta de tenedores a corto plazo cayó en aproximadamente 2,2 millones de BTC desde diciembre; de ese total, cerca de 900.000 BTC provienen de reservas de Coinbase que superaron el origen de 155 días para producirse a la categoría de grande plazo. En otras palabras, muchas monedas simplemente dejaron de moverse.
Ese refrigeración incluso se observa en las grandes carteras. Los saldos de ballenas, definidas como wallets con entre 1.000 y 10.000 BTC, registran en 2026 su caída interanual más aceleradamientras que su crecimiento mensual se mantiene cerca de cero desde febrero, como indicó CriptoNoticias. En paralelo, los llamados delfines, con entre 100 y 1.000 BTC, incluso muestran una desaceleración extraordinario luego de poseer cogido un mayor de 970.000 BTC en octubre de 2025, exacto cuando los flujos mensuales alrededor de los ETF de bitcoin tocaron los 3.400 millones de dólares. El noticia identifica en esta cohorte una de las señales más claras de la demanda institucional.
Otros indicadores refuerzan la misma ojeada. Glassnode señaló que la demanda al contado se debilitó, que las entradas a los ETF descendieron desde sus picos previos y que los flujos de renta siguen siendo insuficientes para sostener un avance prolongado por encima del coste pulvínulo cercano a USD 78.000. Encima, como vemos en el venidero manifiesto, su ratio de Ganancias/Pérdidas Realizadas se ubica en 1,56, lo que indica que los inversionistas continúan materializando más ganancias que pérdidaspero con una intensidad moderada. El nivel permanece por debajo del rango de 2 a 5 que históricamente suele juntarse las primeras etapas de un mercado alcista sólido, lo que sugiere que el flamante repunte de Bitcoin aún carece de la convicción y del ingreso de nuevo renta necesarios para respaldar una subida sostenida.
El comportamiento del mercado de predicción va en la misma secante. Un anuencia de Polymarket sobre el suspensión de BTC del 30 de mayo asigna cerca de 84% de probabilidad a que el precio termine entre USD 72.000 y USD 76.000. A pesar de estas señales, CryptoQuant no plantea un escena de caída inminente. La firma aclara que los cambios observados corresponden principalmente a transformaciones graduales en el comportamiento de los participantes del mercado. El principal mensaje del noticia es que la progreso del precio, por sí sola, no puntada para evaluar la sanidad actual del ecosistema de bitcoin.
De cara a las próximas semanas, la atención del mercado estará puesta en la capacidad de bitcoin para atraer nuevos flujos de renta. Para CryptoQuant, la continuidad del ciclo alcista dependerá en gran medida de que aparezcan compradores capaces de absorber la propuesta existente y revitalizar la actividad de la red. Si la demanda logra recuperarse, los fundamentos podrían alentar la tendencia positiva que ha caracterizado a los últimos meses. En cambio, si persiste la desaceleración observada en las ballenas, los ETF y otros grandes actores institucionales, el mercado podría entrar en una escalón de consolidación más prolongada, marcada por movimientos laterales y una pequeño intensidad compradora. Más que anticipar un cambio de tendencia inmediato, los datos ponen sobre la mesa una advertencia: el futuro desempeño de bitcoin dependerá no solo de prolongar precios elevados, sino de recuperar el flujo de nuevos participantes que históricamente ha impulsado las etapas más fuertes de los mercados alcistas.



