Poco importante ocurriΓ³ en BΓ©lgica a principios de este aΓ±o. KBC, el reuniΓ³n de seguros bancarios mΓ‘s noble del paΓs, activΓ³ el comercio regulado de Bitcoin y Ether para inversores minoristas a travΓ©s de Embustero, su plataforma de corretaje autodirigida.
Lo que importa no es solo que un importante asiento europeo haya permitido el acercamiento a activos digitales. AsΓ es como se introdujo ese acercamiento: adentro de una plataforma regulada existente, adentro de un represiΓ³n de cliente establecido y como parte del entorno financiero mΓ‘s amplio que los clientes ya utilizan.
Ese maniquΓ dice mucho sobre en direcciΓ³n a dΓ³nde se dirige el mercado.
La primera era de los activos digitales distribuidos por los bancos estaba protegida
Durante la longevo parte de una plazo, los bancos que tocaron activos digitales lo hicieron en condiciones de plena competencia. En muchos casos, ese enfoque tenΓa sentido. Los activos digitales plantearon preguntas difΓciles sobre la custodia, la gobernanza, el cumplimiento, la idoneidad y la resiliencia operativa. La fragmentaciΓ³n regulatoria en toda Europa no hizo mΓ‘s que aumentar las dudas.
Como resultado, los activos digitales a menudo se trataban como adyacentes al core bancario en superficie de como parte de Γ©l.
Esa ecuaciΓ³n ahora estΓ‘ cambiando. En toda Europa, las instituciones estΓ‘n evaluando cada vez mΓ‘s los activos digitales no como una categorΓa separada que requiere una pila comercial y operativa distinta, sino como capacidades que, en ΓΊltima instancia, pueden escasear ubicarse adentro del mismo entorno de control que otros productos y servicios financieros. Ese cambio sigue siendo desigual y las instituciones avanzan a diferentes velocidades. Pero la direcciΓ³n estratΓ©gica es cada vez mΓ‘s clara.
MiCA es el catalizador
El Reglamento de Mercados de Criptoactivos, o MiCA, no ha eliminado todos los desafΓos ni ha hecho que su asimilaciΓ³n sea cibernΓ©tica. Pero ha ayudado a disminuir una de las mayores fuentes de dudas para las instituciones financieras: ΒΏa dΓ³nde pertenecen operativamente los activos digitales?
Ayer de MiCA, ofrecer servicios de activos digitales significaba navegar por un baldosa de regΓmenes nacionales, cada uno con diferentes requisitos de osadΓa, reglas de custodia y estΓ‘ndares de protecciΓ³n al consumidor. El costo de cumplimiento de crear una propuesta de activos digitales independiente era difΓcil de documentar para un asiento que ya tenΓa un negocio de corretaje rentable.
MiCA colapsΓ³ esa complejidad en un situaciΓ³n ΓΊnico y transitable. Por primera vez, un asiento de BΓ©lgica, EspaΓ±a, Alemania o Francia podrΓa ofrecer comercio de activos digitales bajo la misma mΓ©todo regulatoria que ya aplicaba a los tΓtulos. La pregunta operativa pasΓ³ de “ΒΏdeberΓamos crear un producto de activos digitales?” a “ΒΏdeberΓamos ampliar activos digitales al producto que ya tenemos?” Desencadenando una conversaciΓ³n fundamentalmente diferente, a la que los bancos europeos estΓ‘n respondiendo con trascendental presteza.
El patrΓ³n ya es visible.
Mire quiΓ©n se ha mudado en los ΓΊltimos doce meses. BBVA entrΓ³ en funcionamiento en EspaΓ±a. Le siguiΓ³ el DZ Bank, el longevo reuniΓ³n bancario cooperativo de Alemania. SociΓ©tΓ© GΓ©nΓ©rale construyΓ³ su infraestructura de activos digitales a travΓ©s de su filial Forge. Y ahora KBC en BΓ©lgica.
Se encuentran entre las instituciones financieras mΓ‘s estrictas de Europa y todas estΓ‘n llegando a la misma conclusiΓ³n arquitectΓ³nica: los activos digitales pertenecen a la pila existente, no a su flanco.
Conectaron capacidades de activos digitales a sus sistemas existentes de cumplimiento, vivientes de informes y atenciΓ³n al cliente. Desde la perspectiva del cliente, comprar Bitcoin es idΓ©ntico a comprar acciones. Desde la perspectiva del asiento, todo sigue los mismos rieles operativos. Ese es el punto.
ΒΏPor quΓ© esto cambia la estructura del mercado?
Primero, la confianza cambia. Los bancos europeos atienden colectivamente a cientos de millones de clientes minoristas que ya tienen cuentas de corretaje, identidades verificadas y relaciones bancarias establecidas. Cuando los activos digitales llegan adentro de ese sobre, el mercado al que se dirige se expande de la sombra a la maΓ±ana sin que un solo sucesor nuevo se registre en una nueva plataforma.
La escalera de esa oportunidad es significativa. En la UniΓ³n Europea, se retraso que la propiedad de activos digitales importancia mΓ‘s o menos del 25% para 2030, frente al 9% en 2024 y el 4% en 2020. Esa expansiΓ³n estΓ‘ siendo impulsada en gran parte por MiCA y por el creciente nΓΊmero de proyectos de activos digitales liderados por bancos que se retraso maduren en el prΓ³ximo ciclo. Los bancos que se mueven ahora se estΓ‘n posicionando para capturar esa ola a travΓ©s de canales que ya controlan.
En segundo superficie, la relaciΓ³n con el cliente permanece con el asiento. En el maniquΓ independiente, el intercambio de secreto es propietario del cliente. En el maniquΓ integrado, lo hace el asiento. Esa distinciΓ³n es de enorme importancia para el expansiΓ³n de productos, las ventas cruzadas y la bienes a amplio plazo. Un asiento que ofrece activos digitales pegado con acciones puede eventualmente ofrecer bonos tokenizados, productos estructurados y administraciΓ³n de patrimonio en activos digitales, todo adentro de la misma relaciΓ³n.
En tercer superficie, el importancia se expande mΓ‘s allΓ‘ del comercio. El mismo patrΓ³n de anexiΓ³n estΓ‘ apareciendo en pagos y liquidaciones. Bloomberg Intelligence estima que las monedas estables podrΓan representar mΓ‘s de 50 billones de dΓ³lares en pagos anuales para 2030. La pregunta es quiΓ©n las emitirΓ‘ y distribuirΓ‘. A medida que los bancos comienzan a emitir depΓ³sitos tokenizados e integrar capacidades de monedas estables en sus vΓas de cuota, la dinΓ‘mica competitiva de los pagos digitales cambia de “bancos contra blockchain” a “quΓ© bancos actΓΊan primero”.
La verdadera cuestiΓ³n no es tecnolΓ³gica sino distributiva.
Si este patrΓ³n se mantiene, el panorama competitivo que surja no se parecerΓ‘ al entorno en el que se construyΓ³ la criptomoneda. No estarΓ‘ definido por volΓΊmenes de intercambio o listados de tokens. Se definirΓ‘ en funciΓ³n de quΓ© instituciones pueden ofrecer activos digitales con la misma fluidez que ofrecen cualquier otro producto financiero, a travΓ©s de operaciones comerciales, pagos y custodia, y cuΓ‘les pueden hacerlo a escalera de producciΓ³n, no a escalera piloto.
Parte de esa capacidad se construirΓ‘ internamente. Gran parte se adquirirΓ‘. El patrΓ³n de fusiones y adquisiciones ya se estΓ‘ formando: los bancos que reconocen que no pueden construir lo suficientemente rΓ‘pido estΓ‘n comprando o asociΓ‘ndose para obtener infraestructura de activos digitales, tal como lo han hecho histΓ³ricamente con los sistemas de datos de mercado, rebaja y aventura.
El efectivo cambio es distributivo. Una vez que los activos digitales se mueven a travΓ©s de las plataformas bancarias, el mercado al que se dirige cambia permanentemente. MiCA hizo esto arquitectΓ³nicamente posible. Los bancos ahora lo estΓ‘n haciendo sinceridad. La industria deberΓa prestar mΓ‘s atenciΓ³n.



